A pesar del constante choque entre el gobierno y los diputados de la Asamblea Legislativa saliente, que se fue agudizando cada vez más en los cuatro años del periodo constitucional, el Congreso logró aprobar 681 leyes, de las cuales 113 podrían considerarse de alta relevancia.
Así lo revelan los datos del Departamento de Servicios Parlamentarios de la Asamblea Legislativa, de acuerdo con una revisión de las iniciativas que recibieron aprobación en dos debates, tanto en el plenario legislativo como en las comisiones con potestad legislativa plena, o miniplenarios.
Según las bases de datos del parlamento, del total de propuestas que fueron convertidas en leyes por los congresistas, solamente 99 fueron iniciativa del Poder Ejecutivo, mientras que las otras 582 fueron iniciativa de los legisladores de las diferentes fracciones parlamentarias.
Eso significa que solamente una de cada siete leyes aprobadas en el Congreso fueron iniciativa del gobierno de Rodrigo Chaves.
De acuerdo con el análisis hecho por este diario, dentro de las 113 normas de alta relevancia están las 25 leyes relacionadas con el Presupuesto Nacional de la República: tanto las cuatro que se tramitaron para los presupuestos anuales como las otras 21 que fueron presupuestos extraordinarios o modificaciones extraordinarias del plan de gastos anual.
En ese sentido, los otros 88 expedientes que se terminaron convirtiendo en leyes contienen, entre otros, leyes nuevas o reformas legales relacionadas con la seguridad pública, reducción de impuestos, financiamiento para gastos corrientes del Estado o construcción de obra, deudas de los trabajadores independientes con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), sanciones a la corrupción, entre otros.
El analista político Daniel Calvo señaló que la Asamblea saliente estuvo a 20 leyes de superar a la más productiva en cantidad de leyes, que fue el cuatrienio 2018-2022, con 700 leyes aprobadas.
Eso sí, indicó que sería la segunda más productiva, con las legislaturas 2024-2025 y 2025-2026 como las más productivas en cantidad de normativa aprobada, después del último año del gobierno de Carlos Alvarado.
Calvo señaló que el problema del Congreso no radica en el tiempo que gasta en control político ni en los centenares de mociones, sino en la calidad de leyes y de ese control político.
“Pese a que cada vez tenemos una Asamblea Legislativa más productiva, sigue teniendo una mala calificación de los costarricenses”, dijo.
Las leyes más relevantes
En criterio de analistas y de los propios diputados, como el presidente legislativo, Rodrigo Arias, una de las leyes más relevantes fue la reforma constitucional para permitir la extradición de costarricenses que enfrenten cargos por terrorismo, tráfico internacional de drogas o crimen organizado.
Esa ley es la que permitió, de hecho, la extradición del exmagistrado y exministro Celso Gamboa a Estados Unidos, por cargos de narcotráfico.
En importancia destaca también la autorización para que el gobierno colocara $6.000 millones en títulos valores en el mercado internacional, o eurobonos, que le habría asegurado al gobierno de Rodrigo Chaves una fuente importante de financiamiento, si hubiera cumplido los requisitos para ejecutar su totalidad.
La agenda de seguridad destaca no solo por iniciativas como la ley para autorizar allanamientos las 24 horas, incluyendo feriados y fines de semana, sino por las sanciones contra el abuso sexual a menores, como la que impide relaciones impropias y la que castiga el silencio de las autoridades religiosas ante ese tipo de casos.
Igualmente es relevante la legislación que castiga las agresiones a mujeres, por ejemplo la que endurece las penas por arrojar ácido o similares, como la que agrava las penas por sedar mujeres para cometer delitos sexuales.
Una ley de particular relevancia, que permitió el pacto entre partidos tan disímiles como el Frente Amplio y Nueva República fue la que permitió aumentar el plazo para la prescripción de delitos de corrupción a 30 años.

No faltó legislación importante que se enfoca en aliviar el bolsillo de los costarricenses, tanto la reducción del impuesto de renta para los trabajadores independientes como la condonación de deudas con la CCSS, como la que obliga a los buses a implementar el pago electrónico.
Datos del Programa Estado de la Nación de los informes anuales sentencian que, en la primera legislatura de los diputados salientes (2022-2023), solo un 37% de las leyes fueron sustantivas, mientras que en la segunda legislatura (2023-2024), ese porcentaje fue del 59%.
¿Quién aprobó más leyes, Chaves o los diputados?
Tal como lo establece la ley, el gobierno controla prácticamente dos años del periodo legislativo, en sesiones extraordinarias, y los otros dos, están bajo control de los diputados, en ordinarias.
No obstante, los congresistas aprovecharon para aprobar 546 leyes en su periodo, mientras que bajo control de Zapote, solo se aprobaron 135.
Para el tercer año, el criterio del PEN es que el Ejecutivo tenía muy poco peso en la aprobación de leyes de parte del Congreso.
De hecho, los datos analizados por este medio señalan que los periodos en que Chaves tuvo control de la agenda legislativa fueron los menos productivos.
Por ejemplo, en el primer periodo de sesiones extraordinarias de la segunda legislatura, es decir, entre mayo y julio de 2023, solamente se aprobaron cinco leyes.
El último periodo de extraordinarias, entre noviembre de 2025 y enero de este año, solamente se aprobaron 11 leyes, también bajo control de Chaves.
En cambio, los meses de agosto a octubre de 2024 fueron el periodo más productivo de la Asamblea, bajo control de los diputados, con 111 leyes, y estos últimos tres meses (febrero a abril de 2026) le siguen, con 110.
Leyes ‘chayote’ y rendición de honores
A pesar de que existe legislación aprobada de relevancia, los diputados también tomaron buena parte del tiempo para aprobar leyes conocidas como chayotes, sea por su interés muy local o municipal, o bien porque no conllevan ninguna polémica.
De hecho, la revisión realizada por este periódico permitió determinar que 68 leyes eran desafectaciones de terrenos para donar o trasladar de una entidad a otra, así como 23 declaratorias de interés público, dentro de las que caben tanto las declaratorias de actividades culturales, productivas o incluso inmuebles.
También hay leyes aprobadas de mínima polémica y que muy poco entran en la agenda noticiosa de los medios, como las seis declaratorias de nuevos símbolos nacionales, entre ellas la Campana de la Libertad, de la oficialista Paola Nájera, y la marcha fúnebre el Duelo de la Patria, del liberacionista Rodrigo Arias.
De igual rango, se aprobaron 11 leyes para declarar el benemeritazgo de ciertas instituciones. En la lista no entran los benemeritazgos de la patria, o de las artes, para personajes históricos, pues estos son más bien acuerdos del Congreso y no leyes.
Las 460 leyes restantes abarcan los temas más variados, muchas veces en beneficio de poblaciones o comunidades específicas, hasta modificaciones puntuales de leyes, por asuntos de forma o de fondo, pero con impacto muy puntual dentro del ordenamiento jurídico.

