El candidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, tenía un trabajo en Suiza con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), antes de venirse a Costa Rica y asumir un puesto en el gobierno de Rodrigo Chaves.
Ahora, compite contra la candidata que quiere prolongar el estilo de Chaves. En entrevista con La Nación, Ramos reconoció errores cometidos, retos en el PLN y también sus opiniones sobre aborto, eutanasia y el genocidio en Palestina.
– Usted fue miembro del gabinete de Rodrigo Chaves. Era muy conocido que él tenía un antecedente de acoso sexual en el Banco Mundial. ¿Por qué, a pesar de conocer este antecedente, aceptó trabajar en el gobierno; cómo se hace a un lado ese dato?
- Yo acepté trabajar, más que en el gobierno, en la Caja (Costarricense de Seguro Social, CCSS), que es parte del Estado, pero no del gobierno. Yo no era parte del gabinete. Es un punto que parece sutil, pero no lo es.
“Fue fundamentalmente a solicitud de doña Pilar Cisneros, la credibilidad que ella tenía, pues ella me dice: ‘Te pido que vengas y nos ayudes’. Yo sí le dije que no quería ir al Banco Central, ni Hacienda, pero, si me dejaban aportar desde la Caja, yo sí estaría dispuesto a volver.
“Yo estaba en Suiza. Tenía que tomar la decisión de volver al país. Le repetí lo mismo a don Rodrigo, cuando me entrevistó. Yo le dije que yo no ocupaba venir por venir, tenía un buen trabajo allá. Yo solo venía por aportar mucho en la Caja. De alguna manera, sin querer decir que se lo condicioné, sí le dije: ‘Yo vengo a este proyecto’ y se lo describí. Le dije: ‘Si no cree en esto, tranquilo. Déjeme tranquilo en Suiza, yo no necesito venir. Usted busque otra persona’.
“Ahí estaban presentes la propia Pilar, Natalia Díaz, los dos vicepresidentes, a todos ellos les consta que fue en estos términos, siempre y cuando fuera a la Caja. ¿Qué fue lo que sí me dijo Pilar que me persuadió, porque su pregunta es válida?
“Ella me dijo: ‘Sabemos que él (Chaves) tiene esa mancha en su expediente. Te pido que la ignores, él tiene buenas intenciones’. Como yo no conocía a don Rodrigo, él no me lo pidió. La que me lo pide es Pilar, confié en doña Pilar. En eso soy transparente, fue un error. Confié en doña Pilar, creí que de verdad venía a un proyecto de transformar positivamente el país. Empecé a aportar y me di cuenta que buscaban otra cosa”.
– Ignorar ese “error” como lo pide Pilar Cisneros, es que uno dice: ¿cómo ignorar algo de ese calibre?
-Sí, me parece que es una buena pregunta. Me parece que es un tema donde uno trata de visualizar a la persona como alguien que ya fue electo, ya el país le dio la rienda del gobierno.
“La pregunta que uno se tiene que hacer es: ¿ayudo o no ayudo al país? Yo no lo veía como ayudar a don Rodrigo, tanto así que, como le digo, yo vine porque doña Pilar me lo pidió, no porque don Rodrigo me lo pidiera.
“De alguna manera, y eso tal vez es otro error que uno comete, alguien que ya sufrió un castigo, puede ser que más bien lo vea como un deseo de redimirse o de demostrar que es una mejor persona. No sé si tal vez, por valores cristianos, uno siempre cree en la posibilidad de la redención de una persona.
– ¿A qué se debió su ruptura con él, con Chaves?
-La razón oficial, así como él mismo me la describe a mí: ‘Fue porque usted pagó el aumento salarial a los trabajadores de la Caja, a contrapelo de la regla fiscal’.
“Por más que yo le dije que se estaba equivocando, no sé quién lo estaba asesorando en que la regla fiscal le aplicaba a la Caja, porque no es verdad. Se lo expliqué varias veces y, aun así, insistió. El tiempo me dio la razón; un par de meses después siempre tuvieron que pagar el aumento salarial, porque estaba completamente apegado a la ley.
“Yo se lo dije a don Rodrigo: ‘Si usted no quiere dar ningún otro aumento salarial, vamos a respetar eso, pero este ya está pactado. Usted no se puede echar para atrás de algo pactado’.
“Peor todavía, el que lo había pactado era él mismo, como ministro de Hacienda. Yo le decía a don Rodrigo: ‘El que tiene la firma ahí es usted, no soy yo, yo estoy tratando de respetar su propia firma’.
“Hasta el día de hoy me cuesta mucho entender a alguien que respeta su firma en algo tan puntual, digamos un acto formal. En fin, esa es la razón oficial.
“¿Cuáles son las razones reales? Yo supondría que están más vinculadas a este proyecto político para tratar de cambiar la manera en que se trabaja en el país, mediante el diálogo. Ellos parecen haber tenido un proyecto de destruir toda esa manera de trabajar y buscar un esquema de consolidación del poder.
“Tengo una hipótesis y tiene que ver con problemas legales y penales, cuando empezó a avanzar más profundamente la investigación de las irregularidades que habían cometido durante la campaña electoral y se empezó a evidenciar que sí había irregularidades legales que podrían implicar cárcel.
“Mi lectura es que ese grupo se empezó a desesperar y empezó a buscar más poder, como una manera de tener una salida política a un problema penal, y entonces los que no estábamos participando en esa lógica, pues nos sacaron”.
– ¿Por qué cree que, en las encuestas tradicionales, usted no se ve creciendo?
- Sí hemos tenido un crecimiento, leve, pero sí ha habido un crecimiento. Tenemos nuestros tracking, el desempeño es bueno en ellos. Creo que el electorado costarricense ya ha tenido un proceso de maduración, llevamos tres elecciones seguidas en que decide en el último mes. Típicamente, el que iba en primer lugar hasta diciembre, no gana. Ya son tres veces, no una ni dos, son tres. Creo que vamos para la cuarta.
“Este es un electorado muy maduro, decide muy tarde, la gente que se entusiasma temprano es una minoría y todo se va a decidir el 1.° de febrero. La gente habla mucho del indeciso, pero se imagina solo el número que dice estar indeciso en la encuesta. No, hay muchísima variación.
“Lo que nos toca a los que estamos pidiendo el voto es persuadir durante este mes, demostrar que hemos construido el mejor equipo. En el caso nuestro, un equipo de gente capaz, con buen corazón, con el corazón en el lugar correcto y que hemos construido un conjunto de propuestas relevantes, para las necesidades de los costarricenses.
“Tenemos una visión de país en que el costarricense puede seguir sintiéndose orgulloso de ser costarricense, de ser un ciudadano que será tomado en cuenta, tener libertad de expresión, de organización. Este estilo de quemarlo todo no va para ningún lado”.
– Hay muchos sectores descontentos con el gobierno, como agricultores y gremios profesionales. ¿Por qué eso no se está reflejando en las encuestas?
- No hay que subestimar el rol del miedo. En otras oportunidades, hubo mucha indecisión, mucha volatilidad, mucho cambio a última hora. Esta vez, se agrega otra variable que no era tan común: el miedo a expresar la opinión.
“Las represalias, lo que viví con el PANI lo demuestra. Si así persiguen incluso a la hija del principal opositor del país, entonces, el ciudadano que está en la casa, dice: ‘Mejor no opino’. Se queda callado, va y vota el 1.º de febrero.
“Dice: ‘Así nadie me molesta a mí, pero yo ejerzo mi derecho a opinar’. Lo que sí es demasiado importante es que la gente sí vaya a votar. Si la gente se queda en la casa, eso sí sería una gran tragedia”.
– Hablando de la estructura, fuentes extraoficiales afirman que un porcentaje de la estructura no está trabajando. ¿Hay lejanía o no?
- Es un fenómeno que ocurre en todas las campañas y esta no fue la excepción. Gente que le ilusionaba ser candidato a diputado y se resintió. Algunos por un tiempo y ya regresaron, otros del todo no han vuelto.
“Obviamente, para nosotros como una estructura un poco más nueva, mis vasos comunicantes con la estructura política y territorial del partido sí son más débiles que los de otros líderes que había habido. Sería absurdo decir que no, por supuesto que va a ser así.
“Pero sí hemos estado en ese proceso de reconstrucción. Creo que lo que sí me confiere una gran ventaja es que tengo mucha claridad de los principios fundamentales de la socialdemocracia como la entiende Liberación”.
– En el caso de la diputada Carolina Delgado, su lejanía con la fracción liberacionista y su cercanía al chavismo. ¿Eso representa algo para usted? ¿Es un asunto por conversar, por resolver o simplemente que lo vea el partido?
- Después de mi victoria en la precampaña, tuve la oportunidad de conversar con doña Carolina. Le dije que las puertas estaban abiertas. Ella nunca se mostró muy anuente, solo tuvimos una conversación. Fue muy poco clara en qué quería o qué esperaba, y sí tenemos una parte importante del equipo de ella.
“No sé cuáles son los intereses o prioridades que la mueven a ella, porque conversé con ella y no estuvo para nada claro en qué discrepaba con mi visión”.
– ¿Hay sospechas de que ella esté trabajando activamente por la candidata oficialista? Ella y Gilberth Jiménez.
-Me causa tristeza, quisiera decir que me sorprende, pero bueno. En el caso de don Gilbert, recuerdo en la precampaña, cuando él estaba aspirando a liderar Liberación Nacional, yo le pregunté, en uno de los debates: ‘Si al presidente, el fiscal general lo acusa de un delito, ¿usted votará por levantarle la inmunidad?’. Él, desde ese momento, respondió que no.
“Entonces, ahí sí me quedó claro que había una diferencia muy grande en la visión de cómo se maneja el país, cómo se gobierna y cuál es el nivel de responsabilidad que debemos asumir los que queremos servir al país”.
– ¿Qué le ha cobrado o qué le cobra la gente al PLN, para que durante tres elecciones nacionales no haya tenido éxito?
-Yo no tengo claro si lo diría así. En las tres elecciones ha sido el partido que más diputados obtiene y más alcaldías. Yo sí creo que el país sigue creyendo en los valores de Liberación Nacional.
“Lo que rechazaba la gente era la repetición de las mismas caras. Había un desgaste más de las personas, no tanto del partido. Esta vez, somos tan nuevos todos que la gente todavía está asimilando lo mucho que cambiaron todas las caras de Liberación”.
– En cuanto al ROP, cuando usted era jerarca de Supén, en 2019, criticaba las iniciativas que permitían el retiro y decía que eso era un daño para el pensionado. Ahora, como candidato, esa posición está un poco matizada.
-Más allá de hablar de que ahora soy candidato presidencial, yo le diría que ahora estamos en una Costa Rica diferente. En aquel momento, cuando ustedes me entrevistaban como superintendente, no había un presidente diciendo que la Caja estaba quebrada. O sea, había una claridad en las autoridades de que uno simplemente no dice eso.
“Entonces, yo responsabilizo directamente al presidente de la República, Rodrigo Chaves, por esta discusión que estamos teniendo alrededor del ROP, porque él ha estado destruyendo la confianza en el sistema.
“Laura Fernández, que pretende el continuismo, le ha avalado estas posiciones. Ese grupo ha sido instrumental para destruir la confianza en el sistema. Cuando un grupo así tiene el poder, destruye el sistema y la confianza, y los demás actores políticos nos vemos en la situación de decir: ‘¿Y ahora, cómo reconstruimos la confianza?’.
“Esa reconstrucción de la confianza empieza por decir, ‘¿sabes qué, señor?, sí, confío en usted, en que usted va a ser prudente y manejará su dinero, por favor, también confíe en nosotros y procure no sacarlo’.
“Por ahora, por lo menos me voy a sentar a dialogar con usted, a ver si esa es la opinión que usted requiere en este momento. Ese es el matiz, si usted le quiere poner ese nombre a mi posición”.
– ¿Cuál es su opinión en caso de aborto libre, o aborto en casos de violación?
- No avalamos el aborto libre, ni avalamos el aborto en caso de violación. Lo que está pasando es que la norma técnica que siempre ha existido en Costa Rica mantiene un buen balance, en mi criterio, entre la salud de la madre y el derecho fundamental a la vida del bebé. En mi criterio, no hay que alterar ese balance.
– Si mal no recuerdo, una figura del PLN había presentado un proyecto de ley en 2015 para permitir la eutanasia. ¿Cuál es su opinión sobre eso?
- La inviolabilidad de la vida nos dice que nosotros sí debemos tener todas las medidas necesarias para paliar el dolor. De hecho, cuando yo estaba en la Caja, una mis asesoras médicos era una experta paliativista. Tengo esa visión de que el dolor es algo que los seres humanos no deben sufrir y debemos tener todos los mecanismos para que la persona no sufra. Pero eso es muy distinto a quitar la vida.
– Usted dijo que prefería una alianza con Estados Unidos que con China. Estamos hablando del Estados Unidos de Donald Trump, que amenaza a Canadá, a Groenlandia, a Colombia. México y Chile se ha sentido amenazadas de la estrategia antimigración y la guerra de aranceles. ¿Con ese Estados Unidos prefiere alianzas?
- Se la voy a dar al revés. ¿Usted piensa que los países a los que no les guste Rodrigo Chaves deberían romper con Costa Rica, su alianza, sus relaciones comerciales o sus vínculos?
“Cuando yo hablo de la alianza, es con ese país extraordinario, esa máquina increíble de prosperidad. Una máquina increíble de producción de conocimiento humano. Yo tuve el privilegio de estudiar en una de sus grandes universidades y le debo decir que no hay nada ni parecido a eso en casi ninguna otra parte del mundo.
“¿Qué tienen errores como sociedad? Sí. Pero bueno, es parte de que, como en el Evangelio, no miremos la paja en el otro sin ver el tronco en el ojo de uno. Tenemos tantos problemas por resolver nosotros que yo me enfocaría en los nuestros, precisamente por eso que le acabo de decir".
– ¿Está hablando más de una alianza en términos económicos, que ser como el mandadero de Donald Trump, que ahí puede estar lo peligroso?
-Me parece que ni siquiera él lo plantearía en esos términos. Él simplemente va a ir definiendo ciertos puntos de interés y parece tener una estrategia de que tiende a plantear una posición, quizás máxima o extrema, y a partir de ahí negociar un punto más natural para ambas partes.
“Tal vez eso viene de su trayectoria como empresario duro, que negocia duro, y hay que entenderlo en esos términos, pero estoy seguro de que podemos llegar a un punto de trabajo como aliados”.
– ¿Usted considera que habría alguna razón válida para una intervención en Colombia y México?
-No tengo toda la información. Mi primera reacción es que no sería válido, pero observe que, incluso en Venezuela, la intervención fue muy puntual. No es como que tiene usted un ejército enorme ocupando Venezuela en este momento, sino que literalmente entraron y sacaron a Maduro, que tenía muchísimos cuestionamientos.
“Me parece que hay que distinguir qué exactamente han hecho. Sí siento que hay una oportunidad para los que yo estimo gobernantes legítimos de Venezuela, puedan recuperar el poder.
“Sí siento que la comunidad internacional fue muy ineficaz en plantear una salida para que los gobernantes electos democráticamente en Venezuela pudieran asumir el poder. Eso le abrió este espacio a Trump de tomar una decisión mucho más contundente”.
– Me gustaría saber si usted piensa que Israel comete genocidio en Palestina.
- Hay bastante consenso en que hay crímenes de guerra en Palestina, que el actuar del gobierno israelí no ha sido apropiado. Mi lectura es que genocidio tiene, por así decirlo, un umbral de análisis mucho más alto que el que he observado hasta ahora, pero no tengo toda la información.
“Haciendo la diferencia entre un gobierno y el país, yo sí considero que Israel debe seguir siendo un país aliado nuestro, aunque no me gusta la manera en que se está gestionando actualmente, por parte del gobierno de Netanyahu”.
– El gobierno de Chaves firmó el tratado de libre comercio con Israel. ¿Debe aprobarse en la Asamblea?
-En mi criterio no, pero eso no tiene nada que ver con ser Israel. Tiene más que ver con que los tratados de libre comercio ya ratificados se respeten, pero no debemos aprobar nuevos tratados hasta que revisemos por qué no los estamos aprovechando bien y eso está afectando profundamente al productor nacional. Por las mismas razones, tampoco firmaría la Alianza del Pacífico o el Transpacífico.
– ¿Cómo califica usted el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua? ¿Es una dictadura, es un régimen, cómo lo califica y cuál sería el centro de su política exterior hacia ese vecino, como gobierno, no como país?
- Yo lo califico como una dictadura. Sin embargo, sí mantendría vínculos formales con ellos, porque son nuestro vecino del norte y tenemos que dialogar las cosas, pero lo vamos a hacer transparentemente. Lo que no se vale es lo que está ocurriendo ahora, que el oro de Crucitas se lo están robando y lo llevan a Nicaragua.
– ¿Qué cambiaría en lo fundamental si llegara el gobierno, cambios muy puntuales?
-El punto central es que aquí tenemos dos caminos. Hay un camino de la desconfianza, el odio, hablar de concentrar el poder, que quieren 40 diputados, desterrar a todos los que no piensan como ellos, suspender las garantías individuales o perseguir con el PANI a todos los opositores. Ese es un camino. Nosotros ofrecemos el otro.
“El otro es de absoluto respeto a la libertad de organización, de expresión, seguridad jurídica para los empresarios, para las personas en general. Regresar a la idea de que todos somos valiosos, todos merecemos respeto, todos nos podemos sentar en la mesa a conversar. Esa idea parece tan básica, y no está ocurriendo ahora”.
La Nación intentó entrevistar a profundidad a los candidatos que sobrepasaran el margen de error de la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica. Las publicaciones están ordenadas de menor a mayor según los porcentajes de intención de voto registrados.
Hasta el momento no se ha logrado concretar el encuentro con Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano; Fabricio Alvarado del Partido Nueva República y Jose Aguilar Berrocal de Avanza.
