
19 diputados de cuatro partidos políticos reaccionaron con mucha molestia contra la destitución del jefe del Partido Liberación Nacional (PLN), Óscar Izquierdo, de la plaza que tiene en el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), este martes.
Aparte de solidarizarse con el vocero verdiblanco, los diferentes parlamentarios advirtieron de que no van a aceptar la presunta persecución política que estaría sufriendo el vocero liberacionista por parte del gobierno de Rodrigo Chaves.
Izquierdo fue notificado este martes de que se eliminó su plaza como director de Cooperación y Asuntos Internacionales del AyA, con base en una petición hecha originalmente por el Ministerio de Planificación y Política Económica (Mideplán), cuando estaba ahí la actual presidenta electa, Laura Fernández.
Ya desde setiembre pasado, el presidente de la República, Rodrigo Chaves, había lanzado varias señales sobre la plaza que pertenece a Izquierdo, de previo a que se discutiera en el Congreso el levantamiento de la inmunidad del mandatario, para afrontar una acusación penal.
‘No nos callarán’
Los liberacionistas Luis Fernando Mendoza, Kattia Rivera y la subjefa de la bancada, Alejandra Larios, fueron las primeras personas en reaccionar, reclamar y advertir sobre lo que está sucediendo.
“Así es como funciona este gobierno. Irrespetuosos, perseguidores, ya estamos anunciados. Van a seguir con esta tónica. ¿Quieren pleito? Van a tener pleito", dijo Mendoza.
Por su parte, Kattia Rivera les exigió a los diputados de gobierno que den la cara ante la presunta persecución a Izquierdo y, ante las señales que le hacía la vocera del oficialismo, Pilar Cisneros, para que se calmara, Rivera le rechazó la sugerencia: “Lo que ustedes están haciendo es de lo más bajo. No, eso no es para estar tranquila, doña Pilar. Usted dice por todo lado que es mentira que estas cosas vayan a pasar, no es mentira. No nos vamos a quedar callados”.
Alejandra Larios comentó que a ella le da vergüenza la aparente persecución contra Izquierdo, a quien calificó como un diputado valiente, que si bien ha buscado puentes con el gobierno de Chaves por cuatro años, “nunca se les arrodilló ante las atrocidades que querían hacer”.
La también liberacionista Andrea Álvarez instó a los oficialistas a desmentir que sea una revancha contra el jefe del PLN, si es que no se trata de eso. “Levántense y desmiéntanlo”, dijo, pero solo recibió el silencio de parte de los chavistas.
“Es absolutamente inaceptable e inmerecido. Vergonzoso, nauseabundo ver a la mujer de la esquina (Pilar Cisneros, quien ocupa una curul en el extremo de una fila del plenario) cómo se ha estado riendo, cada vez que uno de nosotros se levantó para defender la integridad de Óscar Izquierdo”, afirmó.
‘Esto pasó de lo peligroso, no lo podemos permitir’
La socialcristiana Daniela Rojas reconoció que ella, al principio, no podía creer que ese tipo de persecución se estuviera dando, pero poco a poco fue conociendo historias de personas que salían del gobierno y empezaron a tener problemas para conseguir trabajo.
“Luego otro, y otro, y otro. Luego, empiezan a pasar cosas aquí, a diferentes compañeros y compañeras, y otros recibimos mensajes de cómo, cuando este periodo legislativo termine, no vamos a tener trabajo ni en el sector privado, porque se van a encargar de eso.
“Si eso no es persecución, entonces qué es. Estamos en una línea que pasó de lo peligroso y no lo podemos permitir”, dijo.
De hecho, la jefa del FA, Rocío Alfaro, hizo referencia a la situación que vivió la vicepresidenta legislativa, la también socialcristiana Vanessa Castro, contra quien Rodrigo Chaves habría tomado acciones para que perdiera su relación laboral con la empresa televisiva Repretel.
“La persecución política no se puede pasar por alto, no solo porque rompe la legislación laboral y los derechos, sino porque significa la utilización de las instituciones como si fueran bienes privados para sacadas de clavo y para quebrar la voluntad de un legislador”, dijo Alfaro.
Por su parte, el diputado y excandidato presidencial, Ariel Robles, indicó que ningún demócrata se puede quedar callado ante situaciones como la que viven Izquierdo y su familia.
“Hay que parar el autoritarismo”, dijo Robles, mientras que Jonathan Acuña apuntó que las diferencias políticas no se pueden dirimir persiguiendo a la gente ni jugando con las necesidades económicas de las personas.
A los señalamientos se unieron Eliécer Feinzaig, del Partido Liberal Progresista (PLP); las independientes Kattia Cambronero, Johana Obando, Gloria Navas y Cynthia Córdoba, así como Carlos Felipe García, de la Unidad; Antonio Ortega, del FA; Monserrat Ruiz, Paulina Ramírez y Rosaura Méndez, de Liberación.

