El pasado 26 de mayo, el Ministerio de Seguridad Pública ejecutó la orden de desalojo del edificio perteneciente a los 1.400 afiliados a Sintrajap, que estaba prácticamente “secuestrado” por los trece miembros de la anterior Junta Directiva de la organización.
El inmueble, ubicado en el corazón de la provincia de Limón, es “emblema” de los trabajadores del sindicato de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica, Japdeva, por lo que su recuperación significa un triunfo para los que buscamos evolucionar hacia el cambio. Muy pronto este edificio mostrará un nuevo rostro y será el escenario para iniciar un proceso de capacitación y formación que permita a los jóvenes de Japdeva superarse cada día más y empiece a generar nuevas y mejores oportunidades para todos.
El desahucio administrativo ejecutado se basó en principios de legalidad y transparencia; desde el inicio acudimos a la vía legal para reclamar nuestro derecho, como una señal sobre la forma en la que de ahora en adelante lucharemos por las reivindicaciones de los hombres y mujeres que conformamos Sintrajap. En todo momento fuimos respetuosos del debido proceso y el “grupito” que no lo fue tuvo que asumir las consecuencias de sus actos. No es de extrañar que ante los hechos dados ahora, vengan a descalificar e insultar, conducta de la que ya estamos cansados.
Sobre los recursos pendientes en la Sala Constitucional presentados por la anterior cúpula sindical, la resolución que provocó el desalojo dice expresamente: “la Sala Constitucional ha establecido mediante voto 2003-05359 que el Ministerio de Seguridad Pública en los casos de desahucio administrativo puede actuar con abstracción de la existencia de un proceso jurisdiccional, siempre y cuando no haya una medida cautelar dictada por la autoridad judicial que se lo impida expresamente”. En este caso nada impedía lo actuado.
Esta resolución además representa un espaldarazo a nuestra legitimidad como Junta Directiva de Sintrajap, la cual fue ratificada el 19 de febrero de este año por el Departamento de Organizaciones Sociales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
A esto se suma la reciente homologación de la Convención Colectiva Japdeva-Sintrajap para el período 2010-2011, que nos abre el panorama para que nuestros puertos sean más eficientes y nuestra gente mejor capacitada.
Las noticias son buenas; seguiremos adelante en nuestras luchas, por Limón, por nosotros.