Hace unos días, levanté un listado de las personas que no deberían votar por el chavismo en las próximas elecciones. Para ser justo, escribo ahora sobre las personas que sí deberían hacerlo. He de reconocer que, desafortunadamente, esta lista me salió más larga que la anterior.
– Los importadores, porque ahora son más caros muchos de los alimentos producidos en Costa Rica que los que vienen de fuera, como sucede con el arroz. De todos modos, ¿qué importa que la alimentación de un país dependa de extranjeros? Los humildes agricultores nacionales ¡que aprendan otro oficio!
– Los desarrolladores que quieren aprovechar la belleza de nuestros parques nacionales y zonas protegidas para levantar ahí sus proyectos de lujo. ¿Qué importan los monitos? ¿Qué importa que los ticos que no puedan pagar y se queden sin conocer esas bellezas?
– Los dueños o socios de hospitales privados porque, con las listas de espera en la Caja, más gente tendrá que hacer sacrificios que recurrir a sus servicios. Los demás, que se jodan.
– Los dueños de farmacias, porque el gobierno nunca se comió la bronca de bajar el precio de las medicinas.
– Los dueños o socios de centros educativos privados, porque los que quieran una buena educación para sus hijos tendrán que encontrar la manera de pagarla. Nuevamente, los que no puedan hacerlo, salados.
– Los dedicados al negocio del narco y el sicariato, porque esta administración no ha logrado ponerles freno.
– Los fabricantes e instaladores de rejas, mallas, alarmas, cámaras de seguridad, etc., así como los que brindan seguridad privada, porque sus servicios serán cada vez más necesarios.
– Los dueños de funerarias, porque su negocio se ha incrementado en estos años.
– Los que viven en zonas de lujo, porque a ellos nunca les va a faltar el agua.
– Los que dispongan de al menos $350.000 para comprarse un helicóptero personal, única forma de no llegar tarde por las presas.
– Los financistas de la campaña, pues pueden esperar algún cariñito.
– Los constructores de cárceles, porque el gobierno ha demostrado que prefiere invertir en penales antes que en escuelas u hospitales.
– Los dueños de televisoras o radioemisoras grandes, porque se quedarán sin la competencia de emisoras rurales como Sinfonola.
– Los y las machistas, que piensan que la mujer es un ser inferior.
– Los que crean que un país se puede gobernar a punta de bilis, madreadas, vulgaridades, amenazas, insultos y burlas.
– Los que piensan que es más valioso para el país que su candidata baile en cada turno en vez de defender sus ideas y su programa de gobierno en debates públicos.
– Los que disfruten de las funciones de títeres, porque podrán esperar un show gratuito cada miércoles.
Arturo Rodríguez Castillo es vecino de Cipreses de Curridabat.