El Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) fue degradado en esta administración, sin mediar los procedimientos de ley, a una simple dirección, bajo control absoluto del ministro.
Cuando la ministra Nayuribe Guadamuz fue despedida y asume Jorge Rodríguez Vives, hace dos años, este nombra como director de Patrimonio a un funcionario de mantenimiento del MCJ de apellido Sánchez, sin ninguna experiencia en el campo, y por medio de él, trasladan la mayoría de plazas de funcionarios de la unidad de Arquitectura de Patrimonio al MCJ. Todas estas acciones allanan el camino para que la desafortunada intervención en el Teatro Nacional, aún en curso y que tantos daños irreversibles ha causado a este valioso inmueble, pudiera transcurrir sin contratiempos.
Antes de renunciar –en octubre de 2025–, el señor Sánchez aprobó una solicitud de permiso de intervención al Teatro Nacional que, a todas luces, debió ser rechazada por incompleta y omisa, ya que no detallaba ninguna de las acciones por ejecutar que tanto daño le han causado a nuestro Teatro.
Las obras dan inicio en noviembre de 2025 y, aparentemente, ni la Dirección de Patrimonio –bajo un nuevo director, de apellido Madrigal–, ni el Departamento de Conservación del Teatro supervisan a la empresa Reyco, ganadora de la licitación. Así, empieza a generarse cautela entre quienes, como yo, conocemos de patrimonio y conservación de inmuebles patrimoniales.
Ocurrieron situaciones totalmente irregulares, como el corte con esmeril de las piedras del muro perimetral bajo las rejas, o el traslado sin protección de las puertas laterales, lo que activó las alarmas de los que conocemos los procedimientos correctos.
Luego de múltiples consultas a la Dirección del Teatro, a la Dirección de Patrimonio y al Despacho del ministro, y después de no recibir respuestas oportunas y detalladas, me vi en la obligación moral de presentar un recurso ante la Sala Constitucional, pues la protección del patrimonio en Costa Rica tiene rango constitucional.
A mediados de diciembre, al ser notificado el ministro Rodríguez del recurso presentado, anunció en la prensa que suspenderían los trabajos para hacer una investigación, ya que se habían detectado serios daños al inmueble patrimonial debido a las obras ejecutadas por la empresa Reyco; añadió que impondría una multa a la empresa por incumplimientos contractuales. Sin embargo, las obras nunca se suspendieron.
El 15 de febrero de 2026, la Sala Constitucional emite su resolución, en la cual exige cuentas al ministro por los daños causados al valioso inmueble y solicita que, en un plazo de un mes, se concluya la investigación para determinar responsabilidades de todos los daños causados. Dichos daños fueron calificados como irreversibles por parte de la Dirección de Patrimonio, en uno de los informes analizados por la Sala.
La Ley 7555, de Patrimonio Histórico Arquitectónico, dice en su primer inciso: la máxima autoridad en patrimonio y conservación en Costa Rica es el Ministerio de Cultura y Juventud.
A todas luces, el responsable de todo lo ocurrido en este proceso que tanto daño le ha causado al Teatro Nacional es quien designó a las personas que ocupan la Dirección del Teatro Nacional y la Dirección de Patrimonio; es decir, Jorge Rodríguez Vives.
A pesar de todo lo antes expresado, el ministro Rodríguez dice en un comunicado reciente, en el que se refiere a la resolución de la Sala Constitucional, que las obras “en la parte patrimonial del Teatro” se suspendieron en diciembre de 2025. Esa afirmación, o es intencionalmente falsa, o demuestra total desconocimiento de parte de él sobre la legislación vigente, pues la declaratoria patrimonial del Teatro Nacional incluye absolutamente todo el inmueble: no hay “partes patrimoniales” y partes no patrimoniales.
Esperamos que, una vez concluidas las investigaciones, se señale claramente sobre quién caen las responsabilidades por los daños causados y que se tomen las acciones legales para que paguen por los daños irreversibles causados a nuestro querido Teatro Nacional.
Diego Meléndez Dobles es arquitecto, restaurador y exdirector del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura y Juventud.