Gilberto Arce. 17 octubre

El 1.° de setiembre del 2019, en “Áncora”, Tomás Federico Arias publicó el artículo intitulado “¿Cuál fue el destino final de Federico Tinoco luego de renunciar como presidente de Costa Rica en 1919?”.

El texto describe, entre otras cosas, que Ernest Hemingway, entonces corresponsal del periódico canadiense Toronto Star Weekly, entrevistó a Tinoco en el café La Closerie des Lilas, ubicado en el bulevar Montparnasse de París. La entrevista fue publicada en el Toronto Star el 21 de febrero de 1925, según Eduardo Oconitrillo en su libro Un dictador en el exilio.

Ninguno de los artículos publicados por Hemingway en el Toronto Star en los meses de febrero de 1920 a 1923 hace referencia a Tinoco.

Sería interesante leer la entrevista del premio nobel de literatura al expresidente. No obstante, varias referencias no respaldan que Hemingway lo hubiera entrevistado.

Por un lado, en la obra Dateline: Toronto The Complete Toronto Star Dispaches 1920-1924 (Scribner, 1985), editada por W. White, no se publica ningún artículo sobre Tinoco Granados. Además, el último escrito de Hemingway en el Toronto Star apareció el 19 enero de 1924, confirmado por Simon, S. en A Reporter’s Story: The Significance of Hemingway’s Early Work in Journalism (2013), más de un año antes de la referencia de Oconitrillo.

Por otro lado, según Oconitrillo, la fecha de la entrevista se adelantó debido a que Hemingway debía viajar a Alemania. El nobel fue a Alemania en agosto de 1922 y marzo de 1923, y es improbable que transcurriera tanto tiempo entre el encuentro supuesto y la publicación de la nota en febrero de 1925.

Ninguno de los artículos publicados por Hemingway en el Toronto Star en los meses de febrero de 1920 a 1923 hace referencia a Tinoco.

En la probable fecha del aparente diálogo previo a su publicación, Hemingway no estaba en París porque salió de Francia hacia Austria el 20 de diciembre de 1924 y no regresó a París hasta el 14 de marzo de 1925, de acuerdo con Michael Reynolds en Hemingway: The Paris Years (1999).

Asimismo, ese libro que describe casi a diario las actividades del nobel no presenta prueba de un encuentro con el expresidente. La obra señala que Hemingway empezó a laborar para la Transatlantic Review el 17 de febrero de 1924, lo cual coincide con las fechas de la obra impresa por Scribner y Simon; sin embargo, en ninguno de sus números se publicó una entrevista a Tinoco.

Por último, M. Manuel M. de Peralta era miembro (alrededor de 1924) y luego vicepresidente de la Société des Américanistes de Paris, la cual publica el Journal de la Société des Américanistes. Federico Tinoco también formó parte del consejo de esa sociedad, al menos desde 1928.

Dada la estrecha amistad entre el ministro plenipotenciario de Costa Rica en Francia (de 1887 a 1930) y el expresidente, a menos que hubiese algún tipo de desacuerdo, extraña que Peralta no intercediera por Tinoco ante Hemingway para hacer la publicación de la legendaria entrevista.

El autor es economista.