Editorial

Las pérdidas cuasifiscales del Banco Central

El Banco Central no debe recurrir al endeudamiento para mantener un nivel elevado de reservas y restar al tipo de cambio su función como variable de ajuste.

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La función de un banco central en las economías modernas es suplir los medios de pago para que el aparato productivo funcione a cabalidad en un entorno de estabilidad interna y externa de la moneda, objetivos que podrían entrar en conflicto. El central coadyuva a la estabilidad interna si sus políticas conducen a una inflación baja. Pero la estabilidad externa tiene que ver con el tipo de cambio y en esto pueden (y suelen) mediar factores que están fuera del control de la autoridad monetaria. Una política de tipo de cambio fijo (que en la práctica solo significa “fijo hasta nuevo aviso”), en un entorno globalizado, sujeto a presiones de muy diversa índole de origen interno o externo, como el de Costa Rica, no es lo más conveniente para las economías y por eso casi ningún país del mundo la sigue en la actualidad. Incluso, los que como Panamá o El Salvador tienen por moneda el dólar estadounidense, están sujetos a las fluctuaciones de esa moneda en relación con otras. La opción del tipo de cambio variable es mejor.








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