Editorial

Editorial: Viabilidad del copago

Los cálculos de la CCSS sobre sus propios costos y los de los hospitales privados ponen un exceso de carga sobre los asegurados

Todavía no hay claridad sobre los porcentajes de copago, pero se habló, inicialmente, hasta de un 60% a cargo de la CCSS, pero tomando como base los costos de la institución y no las tarifas de clínicas y hospitales privados.
El modelo de copago pone un exceso de carga sobre los asegurados de la CCSS.

La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) renunció a “institucionalizar” los 117 Ebáis administrados por cooperativas porque hacerlo implicaba un gasto adicional de hasta ¢26.000 millones anuales, según cálculos del Área de Investigación Económica de la Dirección Actuarial de la institución. Mantener los contratos con terceros es hasta un 60 % más barato, dice el estudio, y los análisis de satisfacción de los usuarios, elaborados por la propia CCSS, también arrojan resultados favorables para las cooperativas.

Los datos no sorprenden. La diferencia de costos entre los Ebáis de la CCSS y los de las cooperativas salta a la vista. Las remuneraciones, incluidos los beneficios acumulados a lo largo de años, son parte de la explicación, junto con prácticas inconvenientes periódicamente reflejadas en la prensa y hasta reconocidas por la institución.

No obstante, llegado el momento de fijar el costo de una hernioplastia umbilical para calcular la ayuda al asegurado, si prospera la propuesta del copago, los costos de la CCSS son bajísimos en comparación con los de la medicina privada. La operación cuesta ¢542.116 en los centros médicos públicos y ¢2,5 millones, en promedio, en los privados. La historia se repite cuando se analizan todos los demás procedimientos tomados como referencia.

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