Editorial

Editorial: Uso comercial de espacios públicos

El país requiere de una ley para permitir el uso comercial de espacios públicos en armonía con el entorno, especialmente el uso habitacional de los alrededores. La normativa debe ser explícita en defensa del derecho de los demás a vivir sin perturbaciones mientras se hace uso racional del espacio público

Los propietarios del lugar publicaron este comparativo sobre cómo quedó el sitio luego de la intervención policial. Este era uno de los principales atractivos del negocio. Foto: cortesía
Los propietarios del lugar publicaron este comparativo sobre cómo quedó el sitio luego de la intervención policial. Este era uno de los principales atractivos del negocio. Foto: cortesía

Las fotos de la acera frente al Café Otoya Bistró, al este de la Casa Amarilla, en San José, tomadas antes y después de la intervención de la Policía para impedir la ocupación de un espacio público por sillas y mesas del negocio muestran la diferencia entre una ciudad viva, capaz de disfrutar el entorno, y otra sumida en el aburrimiento.

El contraste de las dos imágenes es dramático y aboga por una regulación del uso del espacio público, como se da en infinidad de países, para enriquecer la experiencia urbana. Las calles vibrantes, con oferta de gastronomía y entretenimiento, son un incentivo para habitar la ciudad, recuperándola del abandono, en línea con los esfuerzos de la Municipalidad de San José, entre otras.

La Policía Municipal y oficiales de la Fuerza Pública despejaron la acera el viernes, cuando varias personas disfrutaban de sus platillos al aire libre. No se les puede culpar. Hicieron cumplir la ley y esa es su responsabilidad. El caso reavivó el debate planteado desde hace tiempo en la Asamblea Legislativa, precisamente sobre la necesidad de reformar la ley. No debería prolongarse demasiado, porque la iniciativa está lista para votación en primer debate, pero el producto debe ser una regulación cuidadosa.

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