Editorial

Editorial: Temor a las rosas blancas

La represión de la dictadura cubana ante un movimiento de protestas pacíficas reveló su debilidad

Cuando, ante la convocatoria a un recorrido pacífico de ciudadanos para reclamar el ejercicio de libertades públicas, un gobierno recurre a la militarización de ciudades, las amenazas, el asedio, los bloqueos de activistas en sus casas, las campañas de desprestigio, el despliegue de policías vestidos de civiles, las acusaciones de sedición y la captura indiscriminada de quienes osen salir para atender el llamado la conclusión es obvia: estamos frente a un régimen inseguro de sí mismo, temeroso de su propio pueblo, carcomido en sus fundamentos, aferrado a modelos superados, incapaz de atender reclamos básicos y apegado a un único recurso para mantenerse en el poder.








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