Editorial

Editorial: Sin recursos no hay justicia: el colapso silencioso del sistema judicial

Los diputados aprueban leyes que imponen nuevas tareas al Poder Judicial, pero Hacienda mantiene una política presupuestaria restrictiva. A pesar de los esfuerzos internos, el sistema sigue desbordado

Rendición de cuentas, Rodrigo Chaves
La fragilidad operativa del Poder Judicial ha sido aprovechada por el poder político, en particular por el Ejecutivo, para lanzar una ofensiva discursiva contra jueces, magistrados y fiscales. Rafael Pacheco Granados

La carga de nuevas funciones al Poder Judicial, sin los recursos necesarios para cumplirlas, se ha convertido en una amenaza para su capacidad operativa y para la democracia. La advertencia proviene del Informe Estado de la Justicia 2025.

El análisis concluye que dos factores externos están saturando nuestro sistema judicial: por un lado, la aprobación de leyes que aumentan sus competencias sin financiamiento; por otro, el aumento de la conflictividad social y la escasa utilización de mecanismos alternativos, como la justicia restaurativa.

Solo para tener una idea de cuán grave es la situación judicial, entre 2019 y 2024, la Asamblea Legislativa aprobó 46 leyes en materia de seguridad, de las cuales 30 afectan directamente la jurisdicción penal. Pero solo seis de las 46 incluyen asignación presupuestaria. A eso se suma que muchas trasladan al ámbito judicial asuntos que antes no eran judicializables, lo cual implica más carga, sin infraestructura ni personal para atenderlos.

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