Las exportaciones de bienes producidos fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) representaron el 33,02 % del total en el 2021, último dato disponible por razones atribuidas a los efectos de los ataques cibernéticos sufridos en los últimos dos años. En el 2015, el porcentaje era del 33,86. En el mismo período, la cantidad de empresas exportadores fuera de la GAM cayó de 715 a 612.
Los datos salen del diagnóstico de regiones fuera de la GAM de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) publicado en febrero. El dato cobra especial relevancia a raíz de la ruptura de los convenios del Ministerio de Comercio Exterior y la propia Procomer con la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).
La intempestiva ruptura se produjo sin mayores detalles sobre la sustitución de las funciones de Cinde, salvo el anuncio de su traslado a Procomer. Para justificarlo, el ministro Manuel Tovar y Pedro Beirute, gerente de Procomer, adujeron las escasas inversiones canalizadas por Cinde hacia las regiones periféricas constitutivas del 71 % del territorio nacional.
Son las mismas regiones donde la gestión de Procomer no ha logrado dinamizar las exportaciones durante los últimos ocho años. En ese lapso, la dirección de Procomer estuvo en manos de Beirute, quien pretendió la dirección de Cinde pero no logró la plaza, que fue asignada mediante concurso técnico celebrado con intervención de una firma de prestigio.
A comienzos del 2015, cuando asumió el cargo, Beirute prometió un desempeño más inclusivo (capaz de atender a más sectores) y más expansivo, con “mayor presencia y contundencia” fuera de la GAM. A ese efecto, anunció la apertura de oficinas regionales para sumar a más empresas de zonas con menor desarrollo a la nómina de los exportadores.
Ese objetivo no se logró, aunque solo se tomen en cuenta los cinco años previos a la pandemia para evitar la distorsión de ese período particular. Más bien, en el 2019, las exportaciones producidas fuera de la GAM representaron el 29,35 % del total y el número de empresas había descendido a 592.
Hace tres semanas, en entrevista con este diario, Beirute calificó la concentración de las exportaciones en la región central como un reto histórico pendiente, que se irá corrigiendo de forma gradual. En la misma entrevista, atribuyó el fenómeno a diversos factores, entre ellos la concentración de la población, que se traduce en una diversidad de servicios, mejor infraestructura y más parques de zona franca. También citó la reducida presencia de institucionalidad pública, menores incentivos y difícil acceso a talento humano entre los obstáculos a la atracción de inversión extranjera directa a las regiones fuera de la GAM. Eso, afirmó, impide potenciar las exportaciones.
Esas son, exactamente, las dificultades señaladas por Cinde, cuyos técnicos elaboraron el proyecto de ley para instalar zonas francas fuera de la GAM. La propuesta fue aprobada a finales de la pasada administración y se integra al plan de Visión Estratégica 2023-2025 de Cinde, cuyo eje central es la generación de empleo fuera del Valle Central. “A la fecha, 36 empresas están establecidas en comunidades fuera de la GAM con el apoyo de Cinde. Tan solo en el 2022, 10 de las 40 compañías atraídas se decidieron por una región fuera del Valle Central”, señala un comunicado donde Cinde responde a las críticas.
Cuando menos son comprensibles las dudas suscitadas por la súbita ruptura con Cinde y el traslado de sus funciones a Beirute y Procomer, el primero, concursante fallido por la dirección de la Coalición, y la segunda, incapaz de incrementar en los últimos ocho años las exportaciones desde zonas periféricas. Como promotora de exportaciones, Procomer ha experimentado fuera de la GAM las mismas limitaciones que Cinde encaró como gestora de inversiones. Esta última tenía un plan para superarlas y ya había conseguido los primeros logros. No queda claro cómo se avanzará en las dos vertientes mediante la unificación de ambas tareas en cabeza de Procomer.
