Editorial

Editorial: Otra gran prueba para nuestro sistema judicial

La reforma constitucional para la extradición de nacionales se estrena con un caso de alto calibre. Del rigor de su trámite dependerá que se consolide un recurso clave contra la delincuencia transnacional

Celso Gamboa Sánchez, de 49 años, fue detenido este martes, luego de que el Gobierno de Estados Unidos solicitó que fuera extraditado para responder por presunto narcotráfico.
Celso Gamboa Sánchez, de 49 años, rechazó someterse a una entrega voluntaria, por lo que se seguirá con el procedimiento ordinario estipulado en el Tratado de Extradición entre Costa Rica y Estados Unidos, así como en la Ley de Extradición costarricense. Foto: Archivo LN Jose Cordero

Nuestro sistema de justicia tiene ante sí un nuevo y enorme desafío. Se trata de las primeras solicitudes planteadas por un país extranjero –en este caso, Estados Unidos– para la extradición de tres costarricenses, a raíz de la novísima reforma constitucional que la autoriza si existen fundadas razones sobre su presunta vinculación con la delincuencia transnacional organizada o el terrorismo.

Se suma a otro caso también sin precedentes. Nos referimos a la solicitud formulada a inicios de mes por la Corte Suprema de Justicia a la Asamblea Legislativa, para levantar el “fuero de improcedibilidad penal” (inmunidad) del presidente Rodrigo Chaves y el ministro de Cultura, Jorge Rodríguez, que abrió una ruta jurídica hasta ahora no transitada en nuestra historia. La gravedad de los hechos achacados por la Fiscalía, más otros que podrán añadirse, de sobra ameritaban emprenderla. A esto nos referimos en un reciente editorial, que la destacó como ejemplo de nuestra solidez democrática y Estado de derecho.

El caso de Chaves y Rodríguez se tramita mediante un procedimiento de vieja data en la Constitución y las leyes, aunque nunca activado. La nueva prueba el Poder Judicial es estrenar la norma que eliminó la veda total existente hasta entonces para extraditar nacionales. Su aprobación era necesaria y urgente, particularmente por los enormes embates del narcotráfico. Ahora deberá ser puesta en práctica, lo cual implica una enorme responsabilidad, y también un gran desafío, para los operadores de justicia y nuestro entramado legal en general.

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