Editorial

Editorial: Nuestro error, sin excusas

Con razón, varias organizaciones preocupadas por la violencia de género nos reprocharon el tratamiento de la información sobre el homicidio de cuatro hombres en San Carlos. Ni se trata de un ‘noviazgo’ ni la niña de 13 años puede ser catalogada como ‘compañera’ del asesino, de 45, como desafortunadamente hicimos.

05?02/2019. GN Medios, Llorente, Tibas, Costa Rica. Fachada de GN Medios Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
05?02/2019. GN Medios, Llorente, Tibas, Costa Rica. Fachada de GN Medios Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal Alejandro Gamboa Madrigal

Cometimos un error. No hay excusas, solo vergüenza y propósitos de enmienda. En la edición del domingo 3 de marzo informamos del homicidio de cuatro hombres, en San Carlos de Alajuela, ocurrido dos días antes. La información se centró en la tragedia de la sangre vertida y no en otra, evidente, grotesca y directamente relacionada con los asesinatos.

“Separación forzada de novia sería móvil de cuatro homicidios”, dice el titular, como si se pudiera calificar de noviazgo la repugnante relación entre un hombre de 45 años y una niña de 13. La infante es víctima de violación a la luz de la legislación vigente y, más allá de la definición legal, el abuso ofende todo sentido de la moral. El texto publicado el domingo no lo reconoce como debe.

La tragedia de la pequeña es todavía mayor. Sufrió un embarazo infantil y tiene un niño de dos meses. El padre la trajo a Costa Rica desde Nicaragua, junto con el bebé y un hermano mayor de la pequeña. Los dos hombres fueron asesinados, así como un primo de la niña y el capataz de la finca donde todos trabajaban.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌