Editorial

Editorial: Nicaragua debe abrir la frontera

En la frontera, Costa Rica ha diagnosticado a 50 transportistas de covid-19, pero Ortega y su régimen solo admiten 25 casos de contagio en todo su territorio.

Fuerza Pública interviene bloqueo de camioneros en Peñas Blancas. Foto MSP.
Fuerza Pública interviene bloqueo de camioneros en Peñas Blancas. Foto MSP.

La frontera con Nicaragua no la cerró Costa Rica, sino Daniel Ortega. Nuestras autoridades permiten el paso de mercancías y personas, con fuertes restricciones para evitar la importación de casos de covid-19. Es la dictadura de Daniel Ortega la que decidió el cierre, y sus razones son obvias: las medidas adoptadas por las autoridades de salud nacionales desnudan las mentiras del régimen nicaragüense.

En la frontera, Costa Rica ha diagnosticado a 50 transportistas de covid-19 procedentes del país vecino, pero Ortega y su régimen solo admiten 25 casos de contagio en todo el territorio bajo su jurisdicción. Para el dictador, aceptar la verdad encierra graves peligros. Por un lado, aumentaría la presión a favor de las únicas medidas eficaces para poner coto a la pandemia, especialmente en un país tan limitado de recursos como Nicaragua: el distanciamiento social y el cierre de numerosas actividades económicas.

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