7 febrero

Con la aprobación del proyecto de ley para proteger los depósitos bancarios, Costa Rica está más cerca de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), destacado organismo internacional conformado por 36 países cuyo objetivo es coordinar sus políticas económicas y sociales, y ajustarlas a las mejores prácticas.

Los representantes gubernamentales en la OCDE —por algunos llamada “club de los países ricos”, pues sus miembros generan casi dos tercios del producto interno bruto mundial— mantienen reuniones periódicas para intercambiar información y comparar políticas. De ese ejercicio, se benefician no solo los participantes, sino también todos los países que adopten las buenas prácticas establecidas por la organización.

Nada se pudo haber logrado sin el firme compromiso de la Asamblea Legislativa, que nombró una comisión para examinar los proyectos relacionados con la incorporación.

La OCDE es un foro influyente en todo el mundo. Produce orientaciones valiosas en materia económica, educativa y medioambiental, entre otras. Su secretario general desde el año 2006 es el destacado economista mexicano José Ángel Gurría, quien ha visitado nuestro país en varias ocasiones para tratar asuntos propios de su cargo. Costa Rica no es un país rico, pero el ingreso a la OCDE podría ayudarle a crecer más rápidamente, con lo cual se aceleraría, también, el bienestar social.

Para ingresar a la OCDE, Costa Rica se vio obligada a aprobar catorce leyes cuyos objetivos incluyen castigar las prácticas anticompetitivas, el soborno transnacional y las infracciones en el mercado de valores; asegurar la independencia del Banco Central y de los entes supervisores del sistema financiero; y depurar el manejo de estadísticas. Son reformas convenientes en sí mismas, que los países deberían acoger aunque no existiera la OCDE.

La aprobación del último proyecto no garantiza el ingreso a la organización. Está pendiente el resultado de las evaluaciones encargadas al Comité de Competencia y al Comité de Mercados Financieros. En marzo, también, se hará la evaluación de la política macroeconómica para lo cual el personal técnico de la organización se reunirá con el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, y con Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central, responsables de los dos grandes componentes de la política macroeconómica, el fiscal y el monetario.

La ministra de Comercio Exterior, Dyalá Jiménez, se muestra optimista sobre el resultado final y celebró lo sucedido en la Asamblea el jueves: "Empezamos a acercarnos más a la culminación del proceso de ingreso”, manifestó con satisfacción. Si se cumplen sus planes, el país estrenaría su membrecía en mayo.

La coordinación del esfuerzo a cargo de la ministra fue fundamental, pero nada se pudo haber logrado sin el firme compromiso de la Asamblea Legislativa. Los diputados nombraron una comisión, coordinada por Jonathan Prendas, para examinar los proyectos relacionados con el ingreso a la OCDE. Sin el empeño de esa comisión, el cumplimiento de los requisitos no habría sido posible.

Confiamos en que Costa Rica logre la incorporación y pronto comience a ver los frutos económicos y sociales de gobernar según las mejores prácticas. Sin formar parte todavía de la entidad, ya obtuvimos beneficios en el área de la educación y las leyes aprobadas para garantizar la competencia económica, la independencia de las autoridades financieras y penalizar el soborno transnacional —que eleva el costo de las obras públicas y atenta contra su calidad— son medidas indispensables para toda economía. Las buenas prácticas de la OCDE también versan sobre el desarrollo en armonía con el ambiente y la distribución de sus beneficios entre la mayor cantidad de personas. Ambas son aspiraciones nacionales y la pertenencia al organismo podría ayudar a alcanzarlas a plenitud.