Editorial

Editorial: Inversión de Japdeva

La administración Chinchilla separó un fondo de ¢15.000 millones para pagar las liquidaciones a los empleados de Japdeva que serían cesados tras la entrada en total operación de la terminal de APM Terminals. Luis Guillermo Solís usó el dinero en la compra de dos grúas que trabajan a media capacidad. Por ello, el presidente actual deberá trasladar a 600 empleados a otras entidades del Estado.

04/10/2018 El muelle de Moín de Japdeva en Limón la descarga con total normalidad en estos días de huelga por el plan fiscal. Foto Alonso Tenorio
04/10/2018 El muelle de Moín de Japdeva en Limón la descarga con total normalidad en estos días de huelga por el plan fiscal. Foto Alonso Tenorio Alonso Tenorio

La administración de Laura Chinchilla previó la necesidad de cesar una parte de los trabajadores del puerto administrado por la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) cuando comience a funcionar, a plenitud, la nueva terminal construida en Moín por APM Terminals. A ese efecto, el gobierno separó un fondo de ¢15.000 millones.

La administración de Luis Guillermo Solís dio la espalda a esa previsión y destinó el dinero a la compra de dos grúas por $16 millones. Los equipos fueron instalados hace 15 meses y todavía funcionan a menos de media capacidad. Según Japdeva, la velocidad de las grúas fue limitada a propósito para facilitar el aprendizaje de su manejo. Meses después de inauguradas, luego de una larga parálisis por un daño eléctrico en la plataforma, una de las grúas chocó contra un buque, quedó inutilizada 127 días y causó pérdidas superiores a $1,6 millones.

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