Editorial

Editorial: Huelga de hambre contra el ruido

Ojalá la decidida y pacífica acción de doña Virginia Lobelia Madrigal sirva para recuperar en algo su zona en Heredia y sea ejemplo de resistencia para otras comunidades

Virginia Lovelia Madrigal, herediana de 62 años, hizo huelga de hambre para acabar con el problema del ruido en Heredia centro.
Virginia Lovelia Madrigal, herediana de 62 años, hizo huelga de hambre para acabar con el problema del ruido en Heredia centro.
Virginia Lobelia Madrigal, herediana de 62 años.

Desesperada, Virginia Lobelia Madrigal, habitante de Heredia centro, se declaró en huelga de hambre frente a la Municipalidad para protestar contra el ruido en los bares del vecindario. Tiene 62 años de edad, más de 50 vividos en el corazón de Heredia, a 600 metros de la Universidad Nacional. La comunidad, antaño tranquila, está llena de bares que imposibilitan el sueño a niños, adultos mayores, enfermos y vecinos en general.

Los clientes de los bares hacen escándalo en media calle, orinan en las aceras y hasta defecan en los jardines. Estacionan donde se les antoja, sin respetar la línea amarilla y encima de las aceras; obstruyen las vías y manejan ebrios. La zona “parece una cantina a cielo abierto”, afirma Madrigal.

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