Editorial

Editorial: Fuero para la mujer política

La propuesta de ley es en ocasiones redundante, en otras demasiado protectora de la mujer política, con exclusión de las demás, y peligrosamente amplia en sus definiciones.

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Propiciar la participación de la mujer en la política, como en todos los ámbitos de la vida económica y social, debe figurar entre las prioridades nacionales. Por eso, apoyamos la fijación de porcentajes mínimos de inclusión en cargos públicos, la sanción del acoso, sea en la vía pública o en los lugares de trabajo, y, en general, toda medida contra la discriminación prevalente en nuestra sociedad.

La plena incorporación a la política merece especial consideración. Solo desde el poder es posible modificar las relaciones de poder que durante siglos asignaron, injustamente, un papel subordinado a las mujeres. Solo desde ahí es posible abrir espacios para la participación en la economía, donde el desperdicio de talentos resulta, además, incosteable a estas alturas de la historia.

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