Editorial

Editorial: Fraude electoral en Nicaragua

La persecución contra la candidata Cristiana Chamorro marca la culminación del nuevo fraude electoral de Ortega, cometido con cinco meses de antelación.

(FILES) In this file photo taken on May 31, 2021, Cristiana Chamorro, former director of the Violeta Barrios de Chamorro Foundation and pre-presidential candidate, is pictured before giving a press conference following the detention of two of her former employees by the national police and their retention for 90 days for alleged laundering of assets, in Managua. - Nicaraguan police on June 2, 2021 moved to arrest opposition leader Cristiana Chamorro, raiding her home after a warrant was issued based on money laundering claims made by President Daniel Ortega's government. (Photo by Inti OCON / AFP)
(FILES) In this file photo taken on May 31, 2021, Cristiana Chamorro, former director of the Violeta Barrios de Chamorro Foundation and pre-presidential candidate, is pictured before giving a press conference following the detention of two of her former employees by the national police and their retention for 90 days for alleged laundering of assets, in Managua. - Nicaraguan police on June 2, 2021 moved to arrest opposition leader Cristiana Chamorro, raiding her home after a warrant was issued based on money laundering claims made by President Daniel Ortega's government. (Photo by Inti OCON / AFP) INTI OCON

La orden de detención girada contra la candidata presidencial opositora Cristiana Chamorro, hija de la expresidenta Violeta Barrios y el periodista Pedro Joaquín Chamorro, mártir de la lucha contra el somocismo, marca la culminación del nuevo fraude electoral de Daniel Ortega, cometido con cinco meses de antelación.

La farsa electoral se viene gestando desde la promulgación de leyes encaminadas a limitar la libertad de expresión y coartar la cooperación extranjera con organizaciones de la sociedad civil, así como la anulación de las personerías jurídicas de partidos de oposición y el hostigamiento de sus dirigentes.

El temor de Ortega y su cómplice Rosario Murillo al caudal electoral de la oposición, especialmente si logra unirse en torno a la figura de Chamorro, se manifiesta en el particular encono de la persecución en su contra. El gobierno la acusa de irregularidades en el manejo de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, dedicada a promover la libertad de expresión.

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