Editorial

Editorial: Elección en el SICA

Reunión de jefes de Estado y gobiernos SICA más España, San José, Costa Rica, 10 junio 2021. Foto: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto
Reunión de jefes de Estado y gobiernos SICA más España, San José, Costa Rica, 10 junio 2021. Foto: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto

La Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) es rotativa y, en esta oportunidad, le correspondería a Nicaragua, de no ser por la ilegitimidad de su gobierno, elegido con la oposición encarcelada, y el efecto desestabilizador de su armamentismo, incluidas sus peligrosas alianzas militares extracontinentales.

El carácter dictatorial del régimen no admite duda. La brutal represión de las protestas de abril del 2018, las decenas de presos políticos, las limitaciones a la libertad de expresión y la desaparición de organizaciones de la sociedad civil consideradas desafectas por el régimen son hitos en la rápida escalada del autoritarismo de Daniel Ortega y su vicepresidenta, Rosario Murillo.

La inclinación militarista del régimen queda en evidencia con la compra de armamento pesado, entre estos, tanques, artillería remolcada y lanzacohetes. Ortega es el principal acicate de una carrera armamentista centroamericana cuyas consecuencias solo pueden ser tan negativas como lo fueron antaño. La desestabilización se intensifica mediante alianzas con regímenes igualmente totalitarios y los preparativos para recibir a sus tropas en territorio nicaragüense.

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