Editorial

Editorial: El fracaso del INA

El INA no da la talla, y mientras tanto la “solución” de la administración Solís para los problemas consistió en incorporar la formación ideológica a los programas de estudio

02 de julio del 2015. León Cortes. Recorrido por las intalaciones del INA (Instituto Nacional de Aprendizaje) en León Cortés.Dichas edificaciones eran utilizadas por el ICE y fueron donadas al INA. En la foto: Albert Marin.
02 de julio del 2015. León Cortes. Recorrido por las intalaciones del INA (Instituto Nacional de Aprendizaje) en León Cortés.Dichas edificaciones eran utilizadas por el ICE y fueron donadas al INA. En la foto: Albert Marin.

El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) maneja un presupuesto de ¢130.000 millones para ofrecer una formación profesional rechazada por el mercado. Solo el 25 % de los graduados consiguen empleo en la especialidad estudiada. La frustración personal, además de las repercusiones del fracaso en el desarrollo nacional, son enormes. Todo eso para no mencionar el desperdicio de una porción tan apreciable del gasto social.

Inquieta por los resultados, la institución confía en una consultoría de ¢450 millones para orientarse mejor en el futuro, pero no hace falta tanta inversión para poner en duda la utilidad de los cursos de ordeño, ahora que esa actividad se hace por medios mecánicos. Cuando es absolutamente artesanal, el conocimiento necesario para extraer la leche se pasa de generación en generación a tempranas edades. Aun abonándole al curso los aspectos de higiene y manejo del producto, su necesidad es cuestionable.

El año pasado, la institución formó a ocho estudiantes como retratistas y a otros cinco los capacitó para hacer los artes finales necesarios para la impresión flexográfica, pero el contenido de los cursos con más sentido práctico y demanda en el mercado laboral también está en duda. La propia institución, en su informe sobre la Modernización de la formación profesional en Costa Rica, afirma: “Pese al elevado presupuesto institucional, la infraestructura, los recursos humanos y la amplia misión institucional, la definición y entrega de servicios que efectúa el INA en la actualidad no se adecua de la mejor manera a las demandas de los sectores productivos del país”.

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