Editorial

Editorial: Desorden en la proveeduría de la CCSS

Los malos manejos del proceso de proveeduría de la Caja Costarricense de Seguro Social han llevado al desabastecimiento de medicinas y equipos así como a su encarecimiento.

El Colegio de Médicos comunicó al Ministerio de Salud que algunas farmacias no cumplen el decreto que prohive la venta de antibióticos sin receta
El Colegio de Médicos comunicó al Ministerio de Salud que algunas farmacias no cumplen el decreto que prohive la venta de antibióticos sin receta

Medida por el tamaño de su presupuesto, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es una de las más grandes entidades del sector público descentralizado. Salarios, depreciaciones y compra de medicamentos son los rubros más abultados del gasto. En medicinas, la institución gasta alrededor de ¢180.000 millones anuales. El problema es que el proceso de compras aparentemente no está a la altura, lo cual se traduce en altos costos de aprovisionamiento, posible corrupción y faltantes periódicos de fármacos necesarios para los pacientes asegurados.

La administración económica de inventarios, por medios manuales y con uso de programas de cómputo, no es difícil. Solo requiere de cuidado y eficaz supervisión. Todas las empresas (desde ferreterías, farmacias y supermercados hasta tiendas de repuestos y otras) deben manejar adecuadamente sus inventarios. El costo de que en la CCSS no se haya hecho lo soportan las finanzas institucionales, los pacientes y la población asegurada.

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