Editorial

Editorial: Del compromiso al recelo: el giro de Laura Fernández ante el Acuerdo Transpacífico

Tras cuatro años de tratativas en una negociación tan compleja como esta, ni las sorpresas ni los cambios abruptos de posición son de recibo. Resulta crucial que Comex y el gobierno expliquen ampliamente la forma en que se llevó a cabo la negociación, los mecanismos de consulta utilizados y el papel desempeñado por el sector privado

Presidenta Laura Fernández y siglas de Acuerdo Transpacífico: CPTPP
Presidenta Laura Fernández y siglas de Acuerdo Transpacífico: CPTPP Archivo LN
Presidenta Laura Fernández y siglas de Acuerdo Transpacífico: CPTPP
Presidenta Laura Fernández y siglas de Acuerdo Transpacífico: CPTPP (Archivo LN/Fotocomposición)

El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) o Acuerdo Transpacífico, para mayor facilidad, no es un acuerdo comercial cualquiera. El CPTPP es el sucesor del TPP, luego de que Estados Unidos, en 2017, renegara de lo negociado y se retirara, por orden del presidente Trump, durante su primera administración.

La iniciativa fue retomada por los socios restantes y, hasta el momento, lo conforman 12 países de América, Asia-Pacífico y Europa, entre ellos Australia, Canadá, Japón, el Reino Unido, Singapur y Vietnam. Es decir, crea una zona de libre comercio, con las regulaciones propias de este tipo de tratados, entre países que representan alrededor del 15% del PIB mundial y una población de 580 millones de personas. Vincula, así, economías desarrolladas de alto poder adquisitivo con economías dinámicas y de rápido crecimiento.

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