Sin embargo, cinco meses después de concluir las negociaciones, Fernández se desmarcó del proceso de adhesión de Costa Rica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), pese a que fue impulsado por el gobierno de Rodrigo Chaves.
La Nación remitió las consultas sobre el anuncio de la mandataria al Comex y está a la espera de respuesta. Según el sitio web de la entidad, durante la negociación del CPTPP se desarrollaron más de 100 encuentros de alto nivel.
Rendir cuentas
Marco Vinicio Ruiz, exjerarca del Comex, reconoció que este tratado es muy importante para el país, en momentos en que la dependencia de un solo socio comercial genera muchas dificultades políticas.
“Lo que pasa es que, en esto, la responsabilidad del Ministerio de Comercio Exterior es grande. Deben, me parece a mí, dar cuenta de cuál fue el proceso de consulta y cómo tomaron en cuenta las observaciones que eventualmente los sectores productivos hubieran hecho”, externó Ruiz.
El exjerarca opinó que al Comex le corresponde demostrar cuántas reuniones se hicieron y cuáles informes se dieron. “En este tipo de negociación, las sorpresas no son bienvenidas”, añadió.
John Fonseca, exviceministro del Comex, explicó que las consultas a los diferentes sectores normalmente se realizan durante el proceso de negociación para identificar sensibilidades e, idealmente, medidas de acompañamiento y políticas de ajuste para los sectores que enfrentarían mayor competencia.
Costa Rica y los 12 miembros del CPTPP anunciaron la conclusión de las negociaciones y las condiciones de acceso a mercados en mayo anterior.
El Comex informó, en ese momento, que ese anuncio correspondía a un entendimiento sobre los elementos más relevantes de la negociación, que posteriormente debían quedar reflejados en el Protocolo de Incorporación.
“Una cosa es revisar y consultar lo negociado y otra distinta plantear que esas condiciones pueden modificarse unilateralmente. Costa Rica está adhiriéndose a un acuerdo cuyas reglas ya existen. Si después de la consulta el Gobierno considera que alguna condición es inaceptable, difícilmente puede modificarla, tendría que plantearlo nuevamente a los demás miembros y ellos tendrían que aceptar reabrir ese aspecto”, señaló Fonseca.
Para el exviceministro, ahora la discusión debería concentrarse en evaluar con datos dónde están realmente los costos y beneficios, qué sectores enfrentan sensibilidades y qué políticas de competitividad o transición requieren.
A la Asamblea Legislativa le corresponde decidir si aprueba o rechaza los instrumentos del acuerdo. El tratado todavía no ha sido remitido a los diputados.
Comex indica en su sitio web que, una vez completados el Protocolo de Incorporación y su revisión legal, el acuerdo sería firmado y posteriormente enviado al Congreso para su trámite.
Fonseca destacó que una cosa es la aprobación legislativa y otra asumir que una negociación sustantivamente concluida, sobre todo cuando se trata de una adhesión, puede simplemente renegociarse.
¿Sin detalles en cuatro años?
Francisco Chacón, exviceministro del Comex, consideró que, en la coyuntura internacional actual, el Acuerdo Transpacífico es crucial como un instrumento estratégico idóneo para acercarse a los socios comerciales de esa región, diversificar los mercados de exportación y disminuir la dependencia de un socio comercial.
Sin embargo, Chacón dijo que llama la atención que, luego de más de cuatro años de negociaciones, a lo interno del Gobierno no se conozcan los detalles de lo negociado y que la presidenta afirme que hasta ahora revisará esos detalles con los sectores productivos.
“Uno asumiría que, como es usual con todo acuerdo comercial, la negociación se llevó a cabo en consulta con todos los ministerios y organizaciones gremiales y que lo firmado llevaba el aval de Zapote, tanto de esta como de la anterior administración”, apuntó Chacón.
Además, estimó que en estos momentos es cuando se demuestra tener —o no— el liderazgo que se requiere para tomar decisiones con visión y estrategia.
En tanto, Duayner Salas, exviceministro del Comex, destacó que Costa Rica se ha caracterizado por tener claros mecanismos institucionales y de consulta con los sectores económicos durante los procesos de negociación comercial.
“Ojalá que Comex reivindique esto. No tenemos que dejar a nadie atrás, si se toma una decisión a puertas cerradas, es probable que más gente se quede atrás”, refirió Salas.
Por su parte, Roberto Echandi, exnegociador comercial del Comex, planteó que es vital determinar si lo que el sector agropecuario está exigiendo es reconsiderar lo acordado o si se trata de alguna empresa y no de todo el sector que no quedó conforme con el resultado de las negociaciones.
“Si la negociación con los países del CPTPP ya terminó, esto implicaría una pésima señal por parte de Costa Rica y podría poner en peligro la accesión del país al proceso. Antes de cerrar el acuerdo, los presidentes (incluido Rodrigo Chaves) dieron luz verde al tratado. Lo normal no es reabrir el proceso una vez concluida esta etapa en la cual el sector productivo tuvo que haber sido consultado previamente”, opinó Echandi.