Editorial

Editorial: Aire fresco en Guatemala

El contundente triunfo de Bernardo Arévalo revela el profundo acervo democrático del país

El candidato presidencial de Guatemala por el partido Semilla, Bernardo Arévalo, muestra su dedo entintado después de emitir su voto en un colegio electoral en la Ciudad de Guatemala durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales guatemaltecas el 20 de agosto de 2023. Los guatemaltecos votan el domingo en una segunda vuelta presidencial contaminada por Los esfuerzos para descalificar al sorpresivo favorito, cuya promesa de acabar con la corrupción ha entusiasmado a los votantes. El forastero reformador Bernardo Arévalo logró una gran sorpresa al terminar segundo en la primera ronda, y se enfrentará a Sandra Torres en la segunda vuelta.

JOHAN ORDÓNEZ / AFP
El candidato presidencial de Guatemala por el partido Semilla, Bernardo Arévalo, muestra su dedo entintado después de emitir su voto en un colegio electoral en la Ciudad de Guatemala durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales guatemaltecas el 20 de agosto de 2023. Los guatemaltecos votan el domingo en una segunda vuelta presidencial contaminada por Los esfuerzos para descalificar al sorpresivo favorito, cuya promesa de acabar con la corrupción ha entusiasmado a los votantes. El forastero reformador Bernardo Arévalo logró una gran sorpresa al terminar segundo en la primera ronda, y se enfrentará a Sandra Torres en la segunda vuelta. JOHAN ORDÓNEZ / AFP JOHAN ORDONEZ

El contundente triunfo de Bernardo Arévalo en la segunda ronda electoral de Guatemala, celebrada el domingo, es un claro testimonio del rechazo ciudadano a las inmovilistas estructuras de privilegio y corrupción enquistadas en el Estado, y de confianza en que el candidato y su equipo constituyen la mejor opción para desarraigarlas.

Escrutadas la totalidad de las mesas, tras una jornada en que imperaron la normalidad durante el ejercicio del voto y admirables agilidad y transparencia en su conteo y divulgación por parte del Tribunal Supremo Electoral, Arévalo, del Movimiento Semilla, obtuvo el 58,01 % de apoyo, frente al 37,24 % de Sandra Torres, candidata de la Unión Nacional de la Esperanza (UNE). El resto fueron votos nulos o en blanco. La participación fue de apenas el 45,10 % del padrón, una cifra usual en las segundas vueltas guatemaltecas.

Se abre ahora un período en que las enormes expectativas populares deberán ser ajustadas a la realidad política, económica y social del país, y en que, a pesar del inobjetable apoyo recibido por el candidato y su partido, los derrotados harán todo lo posible por frenar con maniobras espurias su llegada al poder. No se puede descartar que, de aquí al 24 de enero, cuando se produzca el traspaso, hagan todo lo posible por descarrilarlo.

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