Columnistas

¿Y los padres de familia?

En contra de la huelga no hubo un agente movilizador de las familias, como en el caso de la lucha contra las guías sexuales.

Abril Gordienko
Abril Gordienko

Cuando los educadores suspendieron la huelga para descansar de la ardua labor de no trabajar, el 50 % de los centros educativos habían estado cerrados durante casi tres meses. Alrededor del 70 % de los docentes se unieron al paro, lo cual nos costó a los costarricenses el desperdicio de más de ¢2.200 millones diarios, ¡diarios!

Los comedores perdieron ¢200 millones al día. Más de 90.000 menores se quedaron sin esa comida, que es para muchos la única completa del día. Disponibilidad de alimentos y niños con hambre, una injusticia que no debió cometerse nunca.

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