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Soluciones buscando problemas

La moraleja es que no siempre las tecnologías se crean para resolver un problema, muchas veces se desarrollan por casualidad, y hasta por error

En el 2000, cuando conocí la tecnología Bluetooth, me sorprendió que a pesar de ser “demasiado chiva” (way cool) no servía para nada, no tenía aplicaciones prácticas y, peor aún, chocaba con la frecuencia de wifi. Era una solución en busca de un problema. El problema correcto tardó años en aparecer. Era como eliminar los discos compactos de los equipos de sonido de los automóviles.

La moraleja es que no siempre las tecnologías se crean para resolver un problema, muchas veces se desarrollan por casualidad, y hasta por error. En sus inicios, las tecnologías son decepcionantes, no son adoptadas como se esperaba, y el motivo suele ser no haber encontrado el problema correcto.

Búsqueda. Los paneles solares, hace 30 años, se promovían como una solución al cambio climático, a pesar de ser como 100 veces más caros que quemar hidrocarburos. Hoy, sabemos que la energía fotovoltaica es para reducir el costo energético, los beneficios ambientales son adicionales.

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