Columnistas

¿Por qué tantos peros a la firma digital?

Después de muchos disgustos tratando de convencer a empleados públicos de aceptar documentos con firma digital, el autor ha sentado precedentes para ayudar a los ciudadanos.

Estoy cien por ciento de acuerdo con la primera dama: la mejor movilidad es la que no se hace. Ella propone estimular el teletrabajo. En buena hora. Yo sugiero, además, capacitar a los empleados públicos a cargo de atender a los usuarios para que acepten documentos con firma digital, sin necesitar echarse los pleitos que he tenido yo durante el último año.

Debo tener la firma digital desde hace unos seis o siete años, pero no fue sino hasta el año pasado cuando descubrí un dispositivo, al cual le inserto la tarjeta de la firma digital dada por el Banco Central, que se comunica con mi celular y me permite validar firmas y rubricar documentos digitalmente. Mi reacción inmediata fue pensar “nunca más volvería a ir a una institución para efectuar un trámite”.

Firmar documentos con una PC es totalmente anacrónico, lidiar con la última versión de los drivers de la firma digital es de locos.

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