Columnistas

La única respuesta sensata ante la inseguridad ciudadana

La justificación de la pena de cárcel se encuentra, precisamente, en su finalidad, que no puede ser otra que la búsqueda de la reintegración de los condenados a la vida extramuros

Cuarterías
16/072025 San José. Recorrido por cuarterías, en algunos casos disfrazadas como hoteles de paso, con los recurrentes problemas de hacinamiento e inseguridad señalados, sobre todo durante los últimos meses a raíz de los incendios que incluso han cobrado víctimas mortales. Durante la inspección hubo representantes de la Policía Municipal, Ministerio de Salud y Pani. Foto: Rafael Pacheco Granados Rafael Pacheco Granados
La Sala de Casación Penal confirmó una condena de siete años de prisión contra un vecino de Grecia, de 68 años, quien intentó adueñarse de una propiedad y una sociedad que pertenecieron a una persona fallecida. El hombre intentó inscribir a su nombre bienes que se encontraban bajo un proceso sucesorio.
La propuesta predominante en la mayoría de los partidos políticos y candidatos en la actual campaña electoral es aplicar "mano dura" contra el crimen. Se propugna por mayores penas de prisión, incluso la pena perpetua. (Shutterstock)

Recientemente, se contabilizaron en el país más de 800 homicidios en lo que va del año, para un promedio de 70 homicidios por mes (2,3 diarios). Los asesinatos representan la manifestación más extrema de la violencia en cualquier país, y se trata de los delitos más graves, puesto que atentan contra el valor fundamental de la vida. Sobre todo, en una sociedad fundada en la dignidad humana, toda vida es valiosa. De ahí que la pérdida de vidas humanas significa la mayor afectación que pueda sufrir una sociedad en todos los ámbitos familiares, sociales, económicos y culturales.

Ante este grave problema, que no es exclusivo de Costa Rica, asistimos a un populismo y conservadurismo en la región latinoamericana, que ofrece soluciones mágicas a la violencia delictual, especialmente a los delitos de homicidios vinculados con el narcotráfico. Por otro lado, la población se encuentra, y con razones justificadas, desesperada por la sensación de inseguridad y violencia que se documenta todos los días en los medios de comunicación.

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