Columnistas

Página quince: Servicios públicos digitales

Es inaceptable la exigencia de apersonarse en las oficinas de las instituciones para hacer gestiones

En la tercera década del siglo XXI, los servicios públicos deberían ser digitales, como salió a relucir a raíz de la pandemia.

Es inaceptable la exigencia de apersonarse en las oficinas centrales para registrarse como patrono. Una y otra vez encontramos ejemplos de instituciones que rehúsan aceptar la firma digital como medio legítimo para no asistir a la institución por un trámite.

Recientemente, importé un producto sin importancia —fruto del deambular nocturno por sitios de comercio electrónico—, y fue así como descubrí que la aduana exige la factura del proveedor firmada de puño y letra por el importador.

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