Columnistas

Más impuestos, pero mejor distribuidos

Los ingresos fiscales están a la baja debido a un problema en la estructura tributaria

Miguel Gutiérrez Saxe.
Miguel Gutiérrez Saxe.

En estos días se debate sobre la insuficiencia del sistema tributario para sostener el estado de bienestar, que tomó décadas construir y que ha mejorado notablemente el desarrollo humano. Sin embargo, la carga de alrededor del 13% del PIB no sustenta de manera suficiente los gastos del Estado, especialmente la inversión social, a consecuencia del estrujamiento del servicio de la deuda.

Se ha recurrido a la acumulación de déficit fiscal. Año tras año y durante mucho tiempo, el déficit se ha financiado con deuda interna y externa, aceleradamente creciente, hasta colocar al país en estado de vulnerabilidad. Más de un tercio de los ingresos tienen que destinarse al servicio de la deuda (un 4,5% del PIB del 13% de la carga).

Escogimos un estilo de desarrollo, desde mediados de la década de los 80, basado en la apertura comercial y la atracción de inversión extranjera directa, y su operación mediante un conjunto de incentivos, sobre todo de carácter fiscal, tales como exenciones de impuestos, o cierto favorecimiento en algunos precios de los insumos dentro del país.

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