Columnistas

Malvados ingenieros sociales

Los fraudes a cuentacorrentistas o tarjetahabientes se han vuelto usuales y la ingenuidad y la negligencia son cómplices de los ladrones.

El 5 de octubre recibí un correo, en apariencia proveniente de la compañía a la cual he contratado varios dominios de Internet. Advertía que si no corregía los problemas en mi correo, me lo desactivarían y me indicaban un link para ir a enmendar dichas anomalías.

Este es un buen ejemplo de lo que llaman “ingeniería social”, una nueva modalidad de fraude en línea llevada a cabo convenciendo, con artimañas, a los usuarios de divulgar contraseñas que permiten al delincuente tomar el control de recursos necesarios para cometer fraudes.

En el caso antes mencionado, querían ingresar a mi cuenta de correo mediante el uso de la técnica phishing, que significa dirigir a un usuario a una página falsa (pero se ve igual a la real) y le piden la contraseña.

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