Columnistas

La ventana rota

Se necesita dar el ejemplo, sembrar esperanzas, trabajar duro y modificar el «statu quo». Se requiere, con urgencia, lograr que la educación no sea una estafa

Philip Zimbardo, psicólogo de la Universidad de Stanford, estacionó su automóvil en una calle secundaria de Palo Alto, California. Le quitó las placas y abrió el techo descapotable; luego, se dedicó a observar qué ocurría. De momento, no pasó nada. Más aún, durante una semana el auto seguía igual. Zimbardo, sin vacilar, tomó un martillo y procedió a quebrar uno de los vidrios y a dañarlo un poco. Entonces ocurrió algo sorprendente: en unas cuantas horas, el carro quedó en ruinas. Varias de las personas que pasaban por ahí, se dedicaron a vandalizarlo.








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