Columnistas

La locura del príncipe saudita

El mensaje del asesinato de Khashoggi es este: los disidentes y las figuras de la oposición deberían saber lo que les espera si siguen criticando al nuevo régimen.

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PARÍS – ¿Qué debería estar primero en la política internacional: los valores o los intereses? Para Occidente, este dilema ha quedado en clara evidencia tras el asesinato del autoexiliado periodista saudita Jamal Khashoggi a manos de un escuadrón de la muerte saudita en Turquía. Arabia Saudita, después de todo, es un comprador importante de armas occidentales, uno de los principales productores de petróleo y un activo crucial para confrontar y contener a Irán. Es más, el reino es un actor clave en una lucha de poder en curso en el mundo islámico. Y, hasta el asesinato de Khashoggi, parecía encaminado hacia una reforma seria.








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