Columnistas

La irracionalidad del gasto público

La gran cantidad de datos que aporta este artículo hace contundente su título: el gasto público es irracional. Y esto es por el tamaño del Estado, el desorden en los salarios y la fiesta que han disfrutado algunos sectores.

Jorge Woodbridge
Jorge Woodbridge

El sector público lo conformaban, hasta 1900, apenas 39 instituciones, 32 de las cuales eran municipios. En 1950, creció a 100 instituciones y en el 2000 ya teníamos 300. En la actualidad, suman 332, todas ellas con graves problemas de coordinación y objetivos, productividad, y deben reinventarse o cerrarse algunas en la era tecnológica y de innovación que estamos viviendo.

Es impresionante la cantidad de instituciones que conforman nuestro gigante sector público, cuyo presupuesto anual es superior a ¢29 billones. Es decir, el 73,3 % del producto interno bruto (PIB). Un sector público que acumula una deuda de ¢23,2 billones (66,5 % del PIB), superando, así, el límite natural del 60 %. Su crecimiento fue de un 11 % en el último año debido al endeudamiento del Gobierno Central de un 17 % en el mismo periodo (junio del 2017 a junio del 2018).

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