Columnistas

La ‘Costa’ y la ‘Rica’, otra vez

En muchos territorios se ha acumulado una sensación de estancamiento e invisibilidad: pocas oportunidades, oferta de empleo limitada, servicios públicos deficientes o inexistentes y movilidad social bloqueada. Esa experiencia reiterada erosiona la sensación de control sobre el propio destino e instala la desesperanza

12/04/2019. Puntarenas. Material fotográfico de la provincia de Puntarenas en donde se observan barcos y lanchas de pescadores artesanales junto a la costa contaminada por los residuos de la pesca. Foto: Albert Marín.
12/04/2019. Puntarenas. Material fotográfico de la provincia de Puntarenas en donde se observan barcos y lanchas de pescadores artesanales junto a la costa contaminada por los residuos de la pesca. Foto: Albert Marín. Albert Marín.
Panorámicas de Puntarenas. Fotografía de archivo de lanchas de pescadores artesanales de Puntarenas, junto a la costa contaminada por los residuos de la pesca. (Albert Marín.)

Los resultados de las elecciones del pasado 1.° de febrero confirman una fractura profunda en el electorado nacional. El Partido Pueblo Soberano (PPSO) ganó contundentemente en los 54 cantones fuera de la GAM, donde alcanzó 62% de los votos. Todas las fuerzas de oposición juntas apenas suman 38% en esos territorios. En contraste, los partidos opositores mostraron su mayor fortaleza en la región central.

Este patrón no es nuevo. Ya en 2014 y 2018 se observó una dinámica similar. En el 2018, era la opción conservadora del partido cristiano de Fabricio Alvarado la que se posicionó en las costas y las fronteras. Como señalábamos en “La ‘Costa’ y la ‘Rica’” (La Nación, 15 de febrero de 2018), los datos por cantón sugerían que operaba una brecha más profunda entre territorios según sus condiciones socioeconómicas y oportunidades futuras.

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