Acaba de concluir la visita del Fondo Monetario Internacional (FMI) al país para cumplir con el Informe del Artículo IV del año 2026. Se trata de un reporte anual que no deriva de programas de ajuste ni de créditos. La visita concluye con la entrega de un informe que incorpora varios temas que quiero resaltar.
El primero de ellos, muy acorde con la celebración del 8M (Día Internacional de la Mujer) –tema que he desarrollado en varias columnas–, es la urgente necesidad de avanzar con los programas de cuido para aumentar la participación laboral femenina. El Fondo lo señala como un elemento necesario para aumentar la competitividad del país. A esto yo agrego: también para promover oportunidades de ascenso social para grupos vulnerables.
El segundo tema es la preocupación del Fondo por el manejo de la política monetaria por parte del Banco Central. Señala que esta es demasiado restrictiva: ya son 34 meses con una inflación por debajo del rango meta, situación que, además, afecta la transparencia y la credibilidad de la institución. Por ello, recomienda bajar la tasa de política monetaria, la cual se sitúa por encima del nivel neutral. Con esta medida, se espera dinamizar la economía doméstica, evitar la deflación e incidir en el tipo de cambio, que está afectando severamente la producción.
Un tercer tema de trascendencia es el de las pensiones, sobre el cual existen diversos enfoques. Uno de ellos es la inversión de los fondos. El informe recomienda flexibilizar los límites para las inversiones en el exterior, lo que incidiría en la política cambiaria. Aquí agrego, de mi parte, que se debe avanzar hacia los fondos generacionales y superar los “extraños temores” de algunos reguladores.
Asimismo, el Fondo señala, en el caso de las pensiones de la CCSS, la urgencia de implementar reformas paramétricas y de resolver la deuda del Gobierno Central.
Finalmente, se refiere al riesgo de la devolución anticipada del ROP y a sus implicaciones macroeconómicas. Este tema fue manejado con demagogia y populismo durante la campaña electoral y sorprende la falta de seriedad de algunos argumentos expuestos. Entre ellos, afirmar que la devolución se propone para ayudar a la gente ante el alto endeudamiento que enfrenta, omitiendo que esa medida aumentaría las tasas de interés en al menos dos puntos. ¡Irónico, ¿verdad?!
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Nuria Marín Raventós es politóloga.
