Columnistas

Infraestructura digital pública

Si los $400 millones que invertimos (o gastamos) en tecnología se aprovecharan mejor, todos nos beneficiaríamos

Roberto Sasso, opinión
Roberto Sasso, opinión

Una de las cosas buenas que nos trajo la pandemia es el acceso casi ilimitado a actividades virtuales interesantes. En el reciente Foro de infraestructura digital, organizado por el Object Management Group, la Open Civic Foundation y el Global City Teams Challenge, las exposiciones giraron en torno a cómo debería ser la infraestructura digital pública para la transformación de gobiernos de «recursos bajos» (low resource governments).

El Open Group propuso empezar por la arquitectura empresarial, incluso por la arquitectura orientada al cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, lo cual es difícil de objetar.

En Costa Rica, supe que en un ministerio se opusieron a la elaboración de la arquitectura empresarial porque no son una empresa, sino una «institución», supongo que en Macondo también se opondrían.

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