Columnistas

Estados Unidos, Israel e Irán han llevado la geopolítica global a un parteaguas de máxima peligrosidad

Decapitar a la cúpula dirigente es una cosa; provocar la caída efectiva del régimen es otra, y lograr que ese eventual reemplazo adopte un carácter democrático constituye un desafío aún mayor

Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán este sábado.
Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán este sábado. AFP PHOTO / IRIB TV / HANDOUT
Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán este sábado.
Irán Calles y edificios reducidos a escombros tras las ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. (AFP PHOTO / IRIB TV / HANDOUT/AFP)

El 28 de febrero de 2026 quedará marcado como uno de esos días en que la geopolítica global entró en un punto de inflexión de máxima peligrosidad. En este día, los gobiernos de Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar de gran envergadura contra el régimen iraní. Washington la denominó Operation Epic Fury, y Tel Aviv la llamó Lion’s Roar.

Los líderes de ambas potencias –el presidente Trump y el primer ministro Netanyahu– insisten en que se trata de operaciones necesarias para neutralizar amenazas consideradas “inminentes”, incluyendo peligros vinculados al programa nuclear, su sistema de misiles balísticos y, la más ambiciosa: crear las condiciones para un “cambio de régimen”.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌