Columnistas

Enfrentar el troleo misógino en el periodismo

Ya existe evidencia de que las mujeres se autocensuran y se abstienen de escribir acerca de determinados asuntos, como los que tocan a derechos y los que afectan a comunidades marginadas.

LONDRES – Antes de que la Internet revolucionara la manera como se reúnen y comparten las noticias, los periodistas raramente se tenían que preocupar por la amenaza de la violencia virtual. Sus principales riesgos estaban en el terreno: la seguridad física y sicológica al informar desde zonas de desastres y conflictos. Los campos de batalla de los medios de comunicación se sitúan hoy cada vez más en la red y las mujeres, más que nunca, son quienes reciben los ataques.

Según Demos, un centro de estudios británico, las periodistas tienen tres veces más probabilidades que sus contrapartes masculinos de ser blanco de comentarios abusivos en Twitter, donde los perpetradores suelen usar lenguaje de contenido sexual (como “puta” y “zorra”) contra ellas. Un estudio publicado en el 2016 por la Organización para la Seguridad y la Cooperación Europeas mostró que las mujeres que trabajan en los medios de comunicación eran blancos de amenazas de género de manera desproporcionada e internacional, y observaron que los abusos tenían “un efecto directo sobre su seguridad y actividades futuras en la red”.

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