Jorge Vargas Cullell. Hace 4 días

Entrémosle al trapo, pues ya se fue medio mes de enero y la Semana Santa está a la vuelta de la esquina. Al “feliz Año Nuevo” se lo llevaron las ventoleras. Así que voy con esta pregunta: ¿Qué puede hacerse distinto en Costa Rica para reducir las desigualdades sociales y territoriales que se ensancharon desde finales del siglo pasado? La pregunta no es fácil y es relevante: trata un tema candente en América Latina, causa de agudas convulsiones sociales. Para abordarla, creo necesario quitarnos las telarañas mentales y descartar las respuestas cajoneras que uno oye constantemente: si “reactivamos la economía”, si “combatimos la pobreza”, si “hacemos más inversión social”. Entonces, se afirma: la desigualdad se reducirá… eventualmente.

A partir de ese manual, vienen las recetas de siempre: eliminemos tramitomanía, privaticemos servicios públicos, reduzcamos el Estado, soltemos amarras, focalicemos la política social y así. Sé que algunas de estas medidas pueden ser útiles, pero mi punto es distinto: el vínculo entre ellas y la supuesta reducción de la desigualdad es un auto de fe. No está claro, ni probado, que sirvan para ese fin, aunque sí para otros. Recordemos un dato elemental: la desigualdad de ingresos, para citar una brecha relevante, aumentó cuando nuestra economía creció por encima del 4 % anual y el Estado expandió la inversión social en salud, educación y vivienda.

Por otra parte, a la hora de pensar nuevos enfoques para atender la desigualdad, el debate de las culpas no sirve para nada. Mucha gente siempre termina en lo mismo: ¿Es la desigualdad culpa del mercado o del Estado? Y, como el cuento del borracho, otra vez nos atascamos en el mismo pleito estéril. Pensar distinto la desigualdad: ¡Se buscan ideas! Una manera para alimentar la reflexión innovadora sería plantearse una pregunta diferente: ¿Cómo hacer un maridaje entre una mejora generalizada y sostenida en la productividad en la economía y el fortalecimiento de la inclusión social en la distribución de los beneficios del desarrollo?

Mejora generalizada de productividad para crear mayores ingresos y mejor distribuidos; e inclusión social para dar más protagonismo a la sociedad y menos a los expertos y burócratas. El reciente informe mundial del PNUD sobre desarrollo humano, dedicado a este tema, da pistas para pensar respuestas.

El autor es sociólogo.