
El mundo del trabajo atraviesa una transformación sin precedentes. La inteligencia artificial (IA), la digitalización, los cambios demográficos, las nuevas expectativas de las personas trabajadoras y la competencia global están redefiniendo la forma en que se trabaja, se genera empleo y se desarrolla la actividad empresarial.
El derecho laboral enfrenta el desafío permanente de adaptarse a los cambios económicos y sociales sin perder su esencia protectora. La legislación laboral moderna ya no debe concebirse únicamente como un instrumento para garantizar derechos fundamentales, sino también como una herramienta para promover la productividad, la generación de empleo formal y la competitividad.
Modernizar nuestra legislación laboral en Costa Rica es una discusión jurídica y una condición necesaria para preparar al país para los desafíos del trabajo.
Cinco reformas resultan indispensables para construir un mercado laboral más moderno, competitivo e inclusivo.
1. Salud mental y equilibrio vida-trabajo
La salud mental se ha convertido en uno de los principales desafíos del mundo laboral moderno. Lo que durante muchos años fue percibido como un asunto exclusivamente personal hoy es reconocido como un factor determinante para la productividad, la sostenibilidad empresarial y la calidad de vida de las personas trabajadoras.
Organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo han advertido sobre el creciente impacto que los trastornos de ansiedad, depresión y agotamiento emocional generan sobre el empleo, el desempeño organizacional y las economías de los países. Costa Rica no es ajena a esta realidad y se carece de una legislación específica sobre salud mental en el trabajo que establezca obligaciones preventivas claras, mecanismos de gestión de riesgos psicosociales y lineamientos orientados a promover entornos laborales saludables.
Resulta indispensable impulsar iniciativas orientadas a fortalecer la prevención de riesgos psicosociales, la desconexión laboral efectiva, los entornos organizacionales saludables y la atención temprana de afectaciones emocionales, reconociendo la salud mental como un componente esencial de la productividad empresarial y de la dignidad en el empleo.
2. Implementación efectiva del Convenio 190 de la OIT y aprobación del Proyecto de Ley N.° 20.873 sobre acoso laboral
La violencia y el acoso en el mundo del trabajo constituyen un fenómeno creciente con impactos directos sobre la salud, estabilidad y productividad de las personas trabajadoras. Según la Primera Encuesta Mundial de la OIT y la Fundación Lloyd’s Register (2023), alrededor de 743 millones de personas trabajadoras en el mundo han sufrido violencia y acoso laboral, ya sea en su modalidad física, psicológica o sexual.
En Costa Rica, de acuerdo con los datos más recientes del Anuario Estadístico 2025 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de 973 casos especiales inspeccionados, 276 estuvieron relacionados con situaciones de acoso laboral.
En ese contexto, la aprobación del Convenio 190 de la OIT representa un avance importante, pero persiste una deuda legislativa significativa en materia de regulación específica del acoso laboral.
Hoy resulta relevante retomar la discusión y eventual aprobación del Proyecto de Ley N.° 20.873, presentado desde 2018, el cual busca establecer mecanismos claros de prevención, denuncia, investigación y sanción frente a conductas de hostigamiento psicológico y violencia laboral.
3. Impacto de la inteligencia artificial en el trabajo
Y es que… ¡el futuro llegó primero! La inteligencia artificial ya está transformando de manera acelerada los procesos de contratación, supervisión, evaluación de desempeño, organización operativa y toma de decisiones dentro de las empresas, y Costa Rica aún no posee una iniciativa integral que regule su implementación en el ámbito laboral y establezca parámetros mínimos de protección para trabajadores y empleadores.
La ausencia de regulación en procesos donde ya se implementa la IA genera vacíos particularmente sensibles en áreas vinculadas con recursos humanos, por lo que Costa Rica necesita avanzar hacia un marco regulatorio moderno que permita fomentar la innovación sin comprometer derechos fundamentales ni la seguridad jurídica.
4. Proyecto de Ley N.° 24.386: reforma al artículo 165 del Código de Trabajo para flexibilizar la moneda en contratos de trabajo
Sí, el tipo de cambio pesa. La discusión sobre la flexibilización de la moneda de pago en contratos laborales adquiere especial relevancia en el contexto económico actual, marcado por la apreciación sostenida del colón frente al dólar.
Esto ha generado impactos directos tanto para las personas trabajadoras que perciben sus salarios en dólares, como para sectores empresariales vinculados a exportación de servicios, operación regional y economía digital, que afrontan crecientes desafíos de sostenibilidad derivados de las variaciones cambiarias.
El Proyecto de Ley N.° 24.386 propone una alternativa orientada a brindar mayor flexibilidad y seguridad jurídica, al permitir que las partes puedan convenir de común acuerdo un cambio en la moneda pactada originalmente en el contrato de trabajo cuando la variación cambiaria afecte negativamente la sostenibilidad de la relación laboral. Vale la pena retomar su discusión.
5. Jornadas 4x3 en Costa Rica
Más flexibilidad, pero la misma protección. Las jornadas excepcionales 4x3 siguen siendo uno de los debates laborales más relevantes del país. También es una discusión que despierta miedos y preocupaciones legítimas, que deben abordarse con evidencia y visión de largo plazo.
La discusión responde a una necesidad real de modernización del mercado laboral y de adaptación a dinámicas económicas cada vez más competitivas y globalizadas, pero cualquier avance en esta materia debe construirse desde un enfoque técnico y equilibrado que permita compatibilizar la flexibilidad productiva con la protección efectiva de la salud y los derechos de las personas trabajadoras.
Es importante retomar el enfoque originalmente planteado en el Proyecto de Ley N.° 24.290, “Establecimiento de jornadas laborales excepcionales para casos determinados que sean excepcionales y muy calificados”, cuya propuesta procuraba delimitar con mayor precisión los supuestos habilitantes para este tipo de jornadas.
Una regulación cuidadosamente acotada permitiría avanzar hacia esquemas laborales más modernos sin desnaturalizar el principio protector del derecho laboral.
El equilibrio que definirá el futuro
Sin duda, Costa Rica enfrenta hoy una oportunidad decisiva para actualizar su legislación laboral. Los temas señalados no deben entenderse como debates aislados, sino como parte de una agenda integral orientada a dar respuesta a importantes desafíos actuales como el desempleo, la informalidad, la inserción laboral, la desigualdad social y la pobreza, especialmente en sectores vulnerables.
El reto consiste en lograr un equilibrio inteligente entre protección y flexibilidad. El costo de no hacer nada es perder oportunidades de empleo e innovación frente a países que sí se están adaptando a las nuevas realidades.
El futuro del trabajo no se construye eligiendo entre las personas y la competitividad; se construye entendiendo que una depende de la otra y que la brújula debe seguir apuntando hacia el trabajador, en el centro de cada decisión.
mdurante@bdsasesores.com
Marco Durante Calvo es abogado consultor en materia laboral, socio director y fundador de BDS Asesores.