El estrés puede contribuir a originar o mantener algunos problemas emocionales, por lo que padres, madres, docentes y profesionales deben estar atentos a aquellos factores que indiquen:
Una de las principales fuentes de estrés durante la niñez se encuentra en la etapa escolar. Entre las situaciones que pueden resultar especialmente estresantes están:
- Ser molestados por niños mayores.
- Ser los últimos en lograr algo.
- Cambiar de escuela o de grupo.
- Enfrentarse a exámenes o recibir malas calificaciones.
- Llevar malas notas a la casa.
- Llegar tarde a clases.
- Romper o perder objetos.
Aunque algunas de estas situaciones puedan parecer parte de la vida cotidiana y hechos poco relevantes para un adulto, en el caso de los niños pueden representar una fuente importante de estrés. Por eso, es necesario comprender cómo las vive y qué significado tienen para él/ella.
Una vez identificados los factores que les provocan estrés (claramente, no son los mismos para todos los menores), los adultos deben favorecer espacios de diálogo y ayudar a los niños a identificar actividades que les produzcan bienestar, para que puedan llevarlas a cabo en futuras ocasiones.
El estrés forma parte de la vida, pero los niños necesitan tener cerca a adultos capaces de reconocer sus señales y ofrecerles herramientas para afrontarlo.
Padres, madres y docentes tenemos la responsabilidad de acompañar a los niños desde la familia y la escuela para proteger y fortalecer su salud mental.
rsolismep@gmail.com
Rocío Solís Gamboa es psicóloga con más de 40 años de experiencia en educación, niñez y adolescencia y violencia escolar. Fundó y dirigió la Contraloría de los Derechos Estudiantiles del MEP. Fue viceministra administrativa y viceministra académica del MEP, presidenta de la Comisión Unesco Costa Rica y miembro de la Junta Directiva del PANI.