Columnistas

El discurso de odio no tiene cabida

Los discursos de odio se combaten mediante la deconstrucción y erradicación de prejuicios para promover un cambio positivo

Una serie de acontecimientos demuestran el preocupante aumento de los discursos de odio. Esto, junto con el reciente estudio de las Naciones Unidas en Costa Rica, refuerza la riesgosa situación en que nos encontramos.

Podría decir que es una fatalidad, que no es normal y emitir una crítica hacia nuestro estilo de vida. Si bien es muy necesario que empecemos a erradicar estas conductas, no debemos hacerlo sin pensar en las causas: el ascenso del fanatismo político y el predominio de la discriminación.

Pensemos en el fanatismo político. En un gobierno que normaliza el matonismo, es común que surjan actos como los ocurridos recientemente en la Asamblea Legislativa.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌