Columnistas

De frente: Tres pasos

Quienes están llamados a explicar a la población la gravedad de la situación son los políticos, pero estos temen la reacción de los votantes

Juan Carlos Hidalgo,  mascarilla
Juan Carlos Hidalgo, mascarilla

Costa Rica está en vísperas de una crisis como no hemos visto en cuarenta años. Si creemos que la actual coyuntura es difícil —con un desempleo del 22 % y un 30 % en pobreza—, no hemos visto nada aún.

A esos indicadores se les sumarían pronto una fuerte devaluación, un aumento súbito de la inflación y una inestabilidad generalizada del sistema financiero (debido a que mucha gente está endeudada en dólares a pesar de que percibe ingresos en colones). También existe la posibilidad de un default.

La trayectoria está clara y, si no hacemos nada —o lo suficiente— por revertirla, en unos cuantos meses nos enfrentaremos a dicho escenario. Nuestro mayor desafío es psicológico. Como señaló un amigo en las redes sociales, “había un país que solo sabía nadar como perrito y en eso llegó una tormenta”. La pandemia exacerbó muchos de los problemas arrastrados durante una década. Para evitar un descalabro, debemos apelar a algo que no está en nuestro ADN: pensar en grande.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌