Columnistas

Con su ayuda, fue más fácil

Los periodistas de ‘La Nación’ cerramos el 2021 con una agenda enfocada en evidenciar la corrupción, la penetración del narcotráfico en el Estado y las reformas fiscales necesarias para el bien común

El calendario me da la significativa oportunidad de despedir el 2021 por medio de la sección de Opinión. Lo primero que me nace es reiterarle las gracias porque su confianza nos permite vigilar, informar, cuestionar, denunciar y, además, colocar los reflectores en lo esencial para el interés común.

Quizá le parezcan palabras cliché; sin embargo, me siento motivado a decirlas: no fue fácil. Gracias a su pago por suscripción logramos mantenernos firmes para dirigir las luces hacia lo relevante entre tanto ruido.

Precisamente, uno de los retos de los medios es evitar que la estridencia de las bombetas los distraiga de su cometido. Quienes trabajamos en La Nación tenemos claro que el derrotero es apuntalar la democracia y nuestra contribución para la consecución de ese fin es aportar información veraz y relevante, sobre todo, por la confusión imperante en las redes sociales y medios de dudosa procedencia.

Cochinilla, Diamante y Azteca

Este año nuestra agenda tuvo como propósito visibilizar la aparente corrupción por la cual son investigados empresarios de la construcción, funcionarios del gobierno y de municipalidades.

También se puso el foco en la penetración del narcotráfico en municipalidades y la Asamblea Legislativa, e, incluso, fue en estas páginas donde se denunció que la comisión de diputados destinada a investigarlo hizo la vista gorda a la influencia del narcotráfico en la política.

Sin vacilación, cumplimos otro derrotero: llamar la atención sobre abusos con el dinero público, dígase Poder Judicial, universidades estatales, CNP, Recope, Japdeva y pensiones de lujo.

Sí, a veces cansa, pero no podemos renunciar a señalar privilegios que drenan las finanzas públicas.

Información veraz e independiente

Además, con responsabilidad, informamos sobre las consecuencias fiscales y sociales de no aprobarse la ley de empleo público o el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Lo cómodo —como suelen hacer algunos otros medios— es asumir una posición populista para ganar simpatías.

Cerramos un año difícil, pero mucho más ligero de cargas que el 2020, y su pago por suscripción ha sido esencial, porque patrocina y nutre nuestro compromiso de llevarle información veraz, independiente y profesional. ¡Muchísimas gracias!

amayorga@nacion.com

Armando Mayorga

Armando Mayorga

Ingresó a La Nación en 1986. En 1990 pasó a coordinar la sección Nacionales y en 1995 asumió una jefatura de información; desde 2010 es jefe de Redacción. Estudió en la UCR; en la U Latina obtuvo el bachillerato y en la Universidad de Barcelona, España, una maestría en Periodismo.