Armando Mayorga. 15 enero

Las “pintas” del 2020 apuntan a un mejor año económico. En los primeros días, saltaron a la vista más indicios de que el país entró en un sostenido proceso de recuperación, aunque no suficiente para generar puestos de trabajo que reduzcan el desempleo del 11,4 %.

Pese a ese punto gris, las noticias son positivas, pues la primera “pinta” dice mucho. Indica que en los últimos seis meses del 2019 se dio un crecimiento consecutivo de la economía gracias a un mejor dinamismo en las empresas locales y en zonas francas. Así, hasta noviembre, el índice mensual de actividad económica registró una variación interanual del 2,9 %. Para tener idea de cuán bueno es eso, hay que devolverse a junio, cuando el país tocó fondo al caer un 1,3 % con respecto a un año antes.

Segunda “pinta”: la importación de autos. Uno de los sectores que más refleja el ánimo de la economía revirtió los números rojos al final del 2019. En noviembre, entraron 4.152 nuevos, 12 % más frente al mismo mes del 2018; en diciembre, 2.666, 11,2 % más.

El gerente de sucursales de Purdy, Alex Alens, explicó por qué apunta a un mejor año: “Ya han pasado los principales ajustes y la incertidumbre de la reforma fiscal, y se prevé un comportamiento estable de las tasas de interés y del tipo de cambio, lo que redunda en un mejor comportamiento del crédito”.

Tercera “pinta”: el optimismo, sustentado en cifras, que difunde el presidente del Banco Central. Él fue el primero en advertir que el 2020 traerá una “recuperación moderada”, en la cual influirán “las mejores condiciones crediticias” y “un repunte de la inversión pública”. Sin embargo, hay un factor esencial que, si no se expande, será un lastre: la confianza de consumidores e inversionistas. “En este momento es la principal determinante para que el vigor de la demanda interna se pueda recuperar en el 2020”, explicó Rodrigo Cubero.

Cuarta “pinta”: los diputados (casi todos) dan señales de legislar para obligar al Poder Judicial y a las universidades a poner freno a los miles de millones de dinero público que pagan en privilegios salariales. También, a contener los abusos en las huelgas por las que el país paga millonadas en salarios y generan desempleo en el sector privado.

El 2020 pinta mejor que el 2019, pero hacia donde deben apuntar más los esfuerzos es a crear empleos y, en ese sentido, los que tienen poder de acción y decisión son el Congreso y Casa Presidencial.

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Armando Mayorga es jefe de Redacción de La Nación.