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América Latina partida por la mitad

Las propuestas radicales encuentran adeptos entre todos los sectores sociales, y la polarización alcanza a los más pobres, sector que la extrema derecha ha logrado penetrar explotando la inseguridad ciudadana

Keiko Fujimori
Keiko Fujimori triunfó por un margen muy estrecho en la segunda vuelta de Perú. Foto: AFP MARTIN BERNETTI
Keiko Fujimori
Keiko Fujimori triunfó por un margen muy estrecho en la segunda vuelta de Perú. Foto: AFP (MARTIN BERNETTI/AFP)

Hay una ola que tiñe de rojo MAGA el mapa de América Latina, ahora que candidatos fieles a la propuesta radical y vociferante del presidente Donald Trump alcanzan el poder. Y lo hacen por medio de votos contados de manera incuestionable. No es la vieja derecha tradicional conservadora, sino la extrema derecha con una propuesta alucinógena de megacárceles, mano dura contra los migrantes, recortes masivos del gasto público –que suprime programas sociales– y alineamiento militar y de seguridad con el Escudo de las Américas, la alianza encabezada por Estados Unidos.

No es poca cosa que, en medio de tantas carencias institucionales crónicas en nuestros países, entre la corrupción rampante, la debilidad de un sistema judicial influenciado por el narcotráfico y el creciente poder político que en regiones enteras detenta el crimen organizado, tengamos sistemas electorales confiables que puedan dilucidar resultados tan ajustados como los de Perú y Colombia.

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